sábado, 3 de marzo de 2018

Justicia por Santiago Maldonado

Justicia por Santiago Maldonado

1 de marzo  

A 7 meses de la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago, la causa sigue sin avances ni resultados.

La justicia todavía no pudo determinar dónde, cómo, ni cuándo murió. Seguiremos luchando contra el olvido y exigiendo Verdad y Justicia x Santiago.

jueves, 1 de marzo de 2018

Hallaron los restos de Alicia, estudiante de la “división perdida” del ENAM de Banfield

La joven Alicia Cerrota fue secuestrada por la dictadura y enterrada en el Pozo de Vargas, en Tucumán. La autora de esta columna, exalumna del colegio e hija de desaparecidos, se suma al homenaje.

Alejandrina Barry
Hija de desaparecidos | CeProDH | Operadora social en villa 21 24 | @alebarryceprodh

El domingo se hizo público el hallazgo de de los restos de Alicia Dora Cerrota, quien integró la llamada “División perdida” de la Escuela Superior Antonio Mentruyt (ENAM), también conocida como “el Normal de Banfield”. Allí estudió Alicia.

Los restos de la joven desaparecida por los genocidas de la dictadura cívico-militar fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, junto a otras ocho víctimas del terrorismo de Estado. Todas ellas habían sido sepultadas en el centro clandestino de detención Pozo de Vargas de la provincia de Tucumán, que fue utilizado como fosa común clandestina para desaparecidos asesinados desde los comienzos del Operativo Independencia, en 1975, hasta los años de la dictadura.

La “división perdida”
Alicia y su compañero eran militantes de la organización Montoneros. Al momento de su secuestro y desaparición ella tenía 27 años y estaba embarazada. Por relatos de sobrevivientes se sabe que habría dado a luz entre junio y julio de 1977, desconociéndose hasta el momento el destino del niño o la niña.

A Alicia se la recuerda por muchas cosas. Por su militancia y también por pertenecer a la “división perdida” del ENAM. Con ese nombre, estudiantes y egresados de la escuela de Banfield rinden homenaje a los 31 jóvenes asesinados y desaparecidos de ese colegio. Un número que equivale, justamente, a una división entera.

Desde los años de la dictadura a esta parte muchas generaciones de estudiantes que pasaron por la escuela (entre ellos quien firma esta columna), participamos del homenaje con actos, sentadas y hasta tomas del colegio en repudio a la complicidad de los directivos con el régimen militar. Y muchos somos parte también de la lucha permanente por el juicio y castigo a los genocidas que secuestraron y asesinaron a nuestros compañeros.



Aunque muchos no llegamos a conocer a esas chicas y chicos, siempre los sentimos nuestros compañeros. La “división perdida” del ENAM está conformada por los maestros y bachilleres Guillermo Savloff, Evangelina Emilia Carreira, Beatriz Mariana Quiroga, Guillermo Tamburini, Eduardo Miguel Streger, Osvaldo Plaul, Máximo Wettengel, Juan María Castro, José Pablo Ventura, y Miguel Ángel Butron.

La lista se completa con Alicia Chihee, Alicia Dora Cerrota, Cristina Prosperi, Raúl Ceci, Hugo Oscar Rizzo, Norma Inés Cerrota, Susana Papic, Patricia Ronco, Sergio Cotter, Silvia Streger, Claudia Istueta, Julio Cesar Montoto, Mario Geffner, Beatriz Le Fur, Mabel Fernández Ochipinti, Víctor Galuz, Leonel Eduardo Saubiette, y Germán Gavio.


Una mezcla de emociones
Para quien escribe fue muy impactante la noticia. Una mezcla de emociones, de bronca enorme por lo que le habían hecho, por el tiempo trascurrido (más de 40 años) para que su familia pueda encontrar su cuerpo y por la impunidad de los genocidas y sus cómplices que continúa. Porque en cada homenaje, sentada y toma del colegio, además de levantar la bandera de todos los compañeros, en particular levanté siempre la mi tía, Susana Papic, parte de esa “división perdida”.

Susana se había recibido de maestra en el ENAM. Al momento de su secuestro estaba trabajando en el partido de Almirante Brown y era secretaria de la Ctera. Ella militaba en el mismo gremio con mi mamá, Susana Mata, secuestrada y asesinada en 1977. Tanto ellas como mi papá y mi tío fueron víctimas de la dictadura genocida.

Los recuerdos de chica y adolescente en esa escuela, por estas horas volvieron con fuerza. La fuerza de esa lucha por mis familiares desaparecidos pero también por esa camada de estudiantes de la ENAM. Una lucha que se transformó en parte fundamental de mi vida.

Porque con mis compañeros, amigos y docentes comencé a conocer por qué militó esa generación. Y aprendí a admirarla, como a Alicia, y a querer continuar la lucha por transformar esta sociedad y acabar con un sistema que sólo ofrece, desde hace siglos, explotación y opresión para la mayoría de la humanidad.

La noticia sobre el hallazgo de los restos de Alicia Cerrota llegó unos días después de que nuestro colegio saliera por todos los medios de comunicación. Es que allí las y los estudiantes dieron una pelea ejemplar contra el Operativo Aprender de Macri y su ministro Esteban Bullrich. Sin dudas mucho de tradición de lucha y de homenaje a los compañeros desaparecidos hubo en esas jornadas.

Mientras reafirmamos el homenaje a la “división perdida”, continuamos dando cada lucha por nuestros derechos y peleando hasta el final por el juicio y castigo a todos los genocidas, por la recuperación de la identidad de los más de 400 jóvenes apropiados, por Alicia y por los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos.

domingo, 25 de febrero de 2018

Hace un año fallecía Carlita Rutilo Artes (22/02/18)

Hoy hace un año que fallecía Carla Artes... la Carlita de todxs, la rescatada de las manos de un asesino y violador de la Triple A, la Carlita que de bebecita estuvo en el centro clandestino de detención y exterminio, Automotores Orletti, donde la habían trasladado con su mamá Graciela, desde Bolivia, después de asesinar a su papá Enrique.... Carlita recuperada por la lucha de su abuela Sacha

Cuantas felicidades y alegrías tendrías que haber tenido muchacha querida, cuántas más!!

Quererte desde la foto de tu abuela Sacha, desde el infatigable tío Juanjo... Quererte y encontrarte en tus hijos Graciela, Anahí, Enrique, y hasta en tu nieta...

Añorarte tanto como quererte...

Tu mirada Carlita, sin embargo parece decir gracias....No vamos a olvidarte ni a perdonar ni reconciliarnos con los genocidas que talaron tanta vida..  
Turca

A 41 años del secuestro y desaparición de Oscar Di Dio

22/02/77 : 
Un año más de tu secuestro y desaparición, en manos de los militares genocidas.

Cuántas cosas han pasado Pampa, cuántas... 
Tener un amigo como vos ha sido un privilegio que la vida me regaló, y desde aquel día de pelea con los fachos en la facultad, siempre te quedaste a mi lado. 
Pampa, honroso miembro del PRT y combatiente del ERP, aun cuando pretendieran por espurios intereses cambiarte la militancia.

Encontrabas canciones para cada momento, los alegres y los complicados.Disfrutabas con los aciertos de la militancia. 
Las horas eran cortas para tanto de lo mucho que teníamos que hacer. Los cinco juntos, era el pacto, lo sigo cumpliendo

Qué intensidad de presencia la tuya Pampa. 

No hay olvido como ves, no hay perdón posible, y no habrá reconciliación alguna. 

Que la tierra te sea leve, compañero-amigo-hermano. 
Con todo, Turca

lunes, 5 de febrero de 2018

FLORES NO: PANCARTAS Y BANDERAS

FLORES NO: PANCARTAS Y BANDERAS
Murió el revolucionario argentino Armando Jaime.

Conocí a Armando de pendejo, cuando pateando las calles del Sur del Conurbano supe que era el referente principal de ese extraño grupo con nombre interminable que integraban el entrañable compañero Orlando Agüero y la pandilla de La Cañada. Luego, cuando armamos el Frente Popular Darío Santillán, en 2004, Armando se hizo presente con un grupo de salta a ese primer plenario fundacional. Después no volví a verlo.

Hoy me despierto con la noticia de que falleció anoche, en la madrugada. Ahora, desde las 10, será velado en Santiago del Estero 458 -Sindicato de Canillitas- en su ciudad natal de Salta, junto a banderas y pancartas, según uno de sus últimos deseos.

ARMANDO
Partícipe de la resistencia peronista, fue uno de los impulsores de la CGT clasista en Salta. Luego fue integrante (y uno de los fundadores) del Frente Revolucionario Peronista (FRP). En los 70 también integró el FAS, el Frente Antiimperialista por el Socialismo, junto con Agustín Tosco y Alicia Eguren, entre otros.

¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE, COMPAÑERO!
Mariano Pacheco


viernes, 3 de noviembre de 2017

Imágenes para no olvidar, lucha para continuar

Carlos Sueco Lordkipanidse (AEDD) 
Hay situaciones que me hacen saltar las lágrimas sin poder evitarlo.
Hoy, fue el abrazo entre Alberto Santillan y Sergio Maldonado, durante el acto en la Plaza de Mayo.

COMPAÑEROS SANTIAGO Y DARIO, PRESENTES !!!!



Dialogo:
Sergio : Gracias por todo lo que hicieron y movilizaron...

Carlos Sueco Lordkipanidse (AEDD) : Tranquilo Sergio, vos dale para adelante, que acá no se rinde nadie....
Foto: Karina Diaz (Gracias)

Daniel Viglietti : No digo nombre ni seña, sólo digo :Compañeros !!!!!

Ha muerto el amigo-compañero-hermano. El que estuvo siempre en todas, y que seguirá estando en sus canciones sembradas en el corazón de los pueblos en lucha. Siempre dispuesto a ejercer el mejor oficio de la humanidad : la solidaridad.

La noticia tuvo el efecto de un latigazo. De repente, había que comenzar a hablar en pasado de Daniel Viglietti en Uruguay, Argentina, en América Latina y más allá. Porque Vigliettti, voz esencial del canto popular de esta región, autor de algunas de las canciones que formaron parte de la banda sonora de una época, los años sesenta y setenta, en especial, y, además, guitarrista extraordinario, falleció a los 78 años. Su vida cesó mientras era sometido a una intervención quirúrgica en la capital uruguaya.

Había nacido en Montevideo en 1939. El cuerpo del autor de 'El chueco Maciel' fue velado en el Teatro Solís de Montevideo.  Viglietti creció en un mundo atravesado por la música. Su madre, Lyda Indart, era pianista y César Viglietti, su padre, guitarrista como el abuelo de Daniel, y a la vez reconocido investigador de la música popular uruguaya. Desde siempre navegó entre dos aguas, la académica y la que, dijo el diario 'El Observador', brota de la tierra misma. Estudio el instrumento con uno de los maestros y compositores más relevantes de América Latina, Abel Carlevaro.


Pronto entendió que esos saberes y técnicas no eran propiedad exclusiva de lo que se puede entender como la música 'clásica'. Lo ayudaron mucho el descubrimiento, al otro lado del Río de la Plata, de Athaualpa Yupanqui, y, también los estremecimientos de la historia. Al despuntar la década del sesenta, y el giro político y cultural que supusieron para la región los acontecimientos en Cuba, el joven Viglietti no dudó: lo suyo sería el escenario, pero para cantar y decir las nuevas verdades sin renunciar a lo heredado. La guitarra se colocó al servicio de lo que en América Latina se llamaría la Nueva Canción. 'A desalambrar', 'Gurisito', 'Milonga de andar lejos', 'Yo no soy de por aquí', llegaron a través de esa voz grave que podía ser ardiente e íntima. 

Escucha, yo vengo a cantar 
Por aquellos que cayeron. 
No digo nombre ni seña, 
Sólo digo compañeros. 

Y canto a los otros, 
A los que están vivos 
Y ponen la mira 
Sobre el enemigo. 

Ya no hay más secreto, 
Mi canto es del viento, 
Yo elijo que sea 
Todo movimiento. 

No digo nombre ni seña, 
Sólo digo compañeros. 
Nada nos queda y hay sólo 
Una cosa que perder. 

Perder la paciencia 
Y sólo encontrarla 
En la puntería, 
Camarada. 

Papel contra balas 
No puede servir, 
Canción desarmada 
No enfrenta a un fusil. 

Mira la patria que nace 
Entre todos repartida, 
La sangre libre se acerca, 
Ya nos trae la nueva vida. 

La sangre de túpac, 
La sangre de amaru, 
La sangre que grita 
Libérate, hermano.