martes, 15 de noviembre de 2016

Sala Enrique Cachito Fukman en La Retaguardia


En La Retaguardia se inauguró anoche la sala "Cachito" Fukman con muchas y muchos compañeros que hacemos programas en este espacio de comunicación alternativa, comunitaria y popular.

Junto con sus quienes compartieron con el la Asociación de ex Detenidos y Desaparecidos estuvimos quienes el privilegio y la suerte de compartir muchas actividades con Cachito. 

Y por supuesto no podía faltar Norita Cortiñas, infatigable Madre que siempre está donde hay que reclamar por un derecho, pero también está cuando recordamos a quienes compartimos años de lucha.

Invitación de La Retaguardia : 
Un espacio es en principio eso, un lugar físico. Pero también es una oportunidad. En el caso de quienes hacemos La Retaguardia, la nueva sala que inauguraremos en horas, este sábado 12, es también la ocasión para un merecido homenaje. La sala llevará el nombre de Enrique Cachito Fukman. Rompemos nuestra propia idea de homenajear en vida, como hacemos cada día con el estudio Victor Basterra. Ojalá pudiéramos también con Cachito, pero no.

En la foto que elegimos como imagen de la Sala, Fukman está en la Isla el Silencio, el lugar al que los genocidas de la ESMA llevaron a los secuestrados para desaparecerlos también de la visita de la CIDH en 1979. 

Está repasando, ante la pregunta de los jueces, quienes fueron llevados allí. Los nombra uno por uno. Estira con fuerza los dedos mientras cuenta, como si eso le diera fuerza a su memoria. Este sábado la inauguración de la Sala que lleva su nombre tendrá que ser emotiva, claro. 

Pero será una fiesta. Nos podés acompañar a través de la radio. Será a micrófono abierto para todas las personas invitadas. 

Con escenario abierto para los músicos. Y con oídos abiertos para quienes quieran compartir este momento con nosotros y nosotras.




 


miércoles, 9 de noviembre de 2016

38 años del secuestro y desaparición de jóvenes militantes de Trenque Lauquen

1978 -10 de noviembre-2016
Se   cumple   hoy   un   año   más   del   secuestro   y   desaparición   de   nuestros   hermanos, amigos, compañeros y van 38.
Innumerables luchas y esfuerzos   mantuvimos   durante   todo este tiempo para  poder mantener memoria , verdad y  Justicia.

Esa justicia que tarda en llegar. Seguimos esperando la +nalización del Juicio Esma III donde todos  ellos  son   caso   y  donde seguramente  serán  penados   los   autores   de  la barbarie, juicio que, a la sazón, ya cumplirá el 28 de noviembre próximo sus 4 años deinicio y que se extiende y extiende como  chicle, y sin  razón, o con razón…? es mi pregunta.

En este camino hemos sufrido la  pérdida de valiosos compañeros como Cachito
Fukman quien nos acompañó en el 25 aniversario en un acto en Trenque Lauquen y los recordaba  en su paso por la  ESMA ”… Si intento ser sincero, yo lo que conozco de los chicos son sus voces… En medio de ese lugar, en medio de esa nada en la cual uno se encontraba, que no sabía qué era de uno mismo, de golpe, en la noche escucho unas voces, unas voces que para sorpresa mía, cuando el guardia les permite hablar, cuentan chistes, otra voz que después dice. “TENGAMOS FUERZAS, PORQUE VAMOS A SALIR” otra que intenta compañarnos, esas voces, pasaron a ser para mí, y para el resto de los compañeros, las voces de los chicos de Trenque Lauquen. Nosotros no nos
veíamos entre nosotros, no nos permitían, apenas si nos podíamos escuchar. De ahí en más la voz pasó a ser la persona. Y esa voz de los chistes, esa voz de darnos fuerzas, esa voz del canto para dormirnos eran las VOCES DE LOS CHICOS DE TRENQUE LAUQUEN….” Así y en sus propias palabras agradezco y homenajeo a quien nos acompañó con su testimonio con su lucha hasta el `ultimo dìa de su vida.

Eduardo Galeano escribe: "Un sistema de desvínculos: para que los callados no
se hagan preguntones, para que los opinados no se vuelvan opinadores. Para
que no se junten los solos, ni junte el alma sus pedazos. El sistema divorcia la
emoción y el pensamiento como divorcia el sexo y el amor, la vida íntima y la
pública, el pasado y el presente. Si el pasado no tiene nada que decirle al
presente,   la   historia   puede   quedarse   dormida,   sin   molestar   en   el   ropero donde   el   sistema   guarda   sus   viejos   disfraces.   El   sistema   nos   vacía   la memoria,  o nos llena  la memoria de basura, y así nos enseña  a repetir  la historia en vez de hacerla."
El actual gobierno quiere imponer la teoría de los dos demonios, compartiendo palcos en la rural con esposas de  genocidas que están siendo  juzgados,  intentando la   prisión  domiciliaria de los detenidos en  cárceles
comunes por ser mayores de 70 años, hasta en el caso de Etchecolatz, desconociendo a los 30000 detenidos desaparecidos, reduciendo su número de la misma forma que reduce sueldos, que genera inflación, despidos y
etcéteras  con la complicidad de algunos sectores .

Como todos los años, este día es un DIA de recuerdo, de compromiso, de rea+rmar el espíritu de lucha para seguir exigiendo CONDENAS por GENOCIDIO, CARCEL COMUN Y EFECTIVA por ellos y por todos los compañeros.

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS Y NO NOS RECONCILIAMOS!
RICARDO, YOYI, TITIN Y DINA

Hermano te abrazo!
HASTA LA VICTORIA!!!

Lidia Frank -Hermana de Ricardo Alberto Frank -Nota escrita para el diario La Opinión de Trenque Lauquen 10-11-16

lunes, 7 de noviembre de 2016

Baldosas x la Memoria en la Morgue Judicial - Junín 762 - 14 hs

El próximo sábado 12 de Noviembre colocaremos Baldosas por la Memoria frente a las entradas de la Morgue Judicial - Cuerpo Médico Forense . Te esperamos a partir de las 14 hs. en Junín 762 - Ciudad de Buenos Aires. 

Las mismas constituyen un homenaje a los Militantes Populares cuyos cuerpos fueron arrojados en ese lugar y también es denuncia de las complicidades que completaron las desapariciones y asesinatos de la Dictadura. 

Participamos de esta actividad junto a la Comisión de la Memoria Belgrano-Nuñez , la Mesa x la Memoria y los Derechos Humanos Comuna 12 y Memoria Palermo
BARRIOS  X  MEMORIA  Y  JUSTICIA -  BALVANERA
                       BALDOSAS POR LA MEMORIA
     GRUPO AUTÓNOMO  - HORIZONTAL - AUTOFINANCIADO
         memoriayjusticiabalvanera@g mail.com 

domingo, 23 de octubre de 2016

Baldosa por Hernán Abriata el 30 de octubre de 2016

Colocaremos un a baldosa en homenaje a HERNÁN ABRIATA, militante estudiantil, detenido-desaparecidos por la dictadura genocida

miércoles, 12 de octubre de 2016

Sábado 22 de octubre : Baldosa por los militantes del Ateneo 20 de junio.

Sábado 22 de octubre a las 15:30 hs en Tucumán 2625.
LILIANA MABEL BIETTI, apellido materno BEDETTI, tenía 24 años. Fue secuestrada el 16 de junio de 1977 en Billinghurst, San Martín, Provincia de Buenos Aires junto a Osvaldo Víctor Mantello que permanece desaparecido y la compañera de este Susana Reyes que es sobreviviente . Los tres fueron llevados al Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio El Vesubio. Liliana militó en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista . Fue artista y artesana.
Su compañero Ariel Adrián Ferrari también fue desaparecido por el terrorismo de Estado. Liliana había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 14 de marzo de 1953. Su caso está incluido en la causa judicial en la que se investigaron, probaron y condenaron delitos de Lesa Humanidad.
 
RODOLFO NÉSTOR BOURDIEU ,apellido materno NOCETI, tenía 31 años. Fue secuestrado el 18 de Agosto de 1977 en un bar de la localidad de Quilmes al sur del Gran Buenos Aires. Fue visto en el Centro Clandestino El Vesubio . Militó en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista y su apodo era Víctor . Su infancia y adolescencia transcurrieron en San Isidro al norte del Gran Buenos Aires. Estudió Sociología en la Universidad de Buenos Aires , antes Derecho y también Teatro. Trabajó en el ámbito fabril. Familiarmente lo llamaban Rudy y había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 11 de Septiembre de 1945
Su caso está incluido en la causa judicial en la que se investigaron, probaron y condenaron delitos de Lesa Humanidad.
 
ARIEL ADRIAN FERRARI, apellido materno BARROS, tenía 25 años. Fue secuestrado el 27 de Febrero de 1977 . Fue denunciada la participación del ex capitán Astiz en el operativo ilegal y clandestino al que Ariel opuso resistencia y fue herido. Visto en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio Escuela de Mecánica de la Armada , ESMA . Militó en el Ateneo 20 de Junio de la JP, su apodo era Felipe. Trabajó en el diario Noticias y estudió Sociología.
Su papá - el artista León Ferrari - así lo recordaba : “Él era montonero militante. A mi no me avergüenza bajo ningún concepto decir que Ariel era montonero. Respeté siempre su ideología, compartí sus principios y me he sentido y me siento orgulloso de mi hijo. No voy a negar que a veces tuve miedo por él, por su integridad física, pero Ariel era muy firme en sus convicciones y jamás hubiera depuesto su actitud. Era un muchacho valiente”.
Ariel había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 7 de Junio de 1951.
 
MARÍA ROSA LINCON, tenía 19 años cuando fue secuestrada el 30 de Julio de 1976. El Equipo Argentino de Antropología Forense EAAF reconoció sus restos entre las víctimas de la Masacre de Fátima ocurrida entre el 19 y el 20 agosto de 1976. Al día de hoy se sabe que 30 personas que estaban detenidas ilegalmente en la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal -conocida como Coordinación Federal - fueron trasladadas en esa fecha hasta el kilómetro 62 de la ruta 8, en el paraje de Fátima, Partido de Pilar al norte del Gran Buenos Aires . Allí se les disparó con un arma de fuego en la cabeza, y luego se hizo detonar un artefacto explosivo que esparció los cadáveres en un radio de treinta metros. María Rosa era alfabetizadora en los inquilinatos del barrio de Once-Balvanera donde vivía Militó en el mismo barrio en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista y recientemente había estudiado en la Escuela Normal 9 de la avda. Callao casi Corrientes. Era operaria en una fábrica de caramelos. Había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 3 de Enero de 1957.
 
OSVALDO VÍCTOR MANTELLO, apellido materno NAVARRO, tenía 27 años , fue secuestrado el 16 de Junio de 1977 en Billinghurst ,Gran Buenos Aires , junto a su compañera Susana Reyes y Liliana Bietti. Fueron llevados al Centro Clandestino El Vesubio . Susana que estaba embarazada fue liberada a los tres meses . Osvaldo no pudo conocer a su hijo Juan Pablo.
Sus restos inhumados clandestinamente en el cementerio de Avellaneda , fueron identificados por el EAAF en el año 2009. De profesión técnico electromecánico, militó en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista.
Había nacido el 8 de Mayo de 1950 en San Martín, Provincia de Buenos Aires.
Su caso está incluido en la causa judicial en la que se investigaron, probaron y condenaron delitos de Lesa Humanidad.
 
SUSANA ANTONIA MARCO, apellido materno TENTORI, tenía 33 años cuando fue secuestrada de su domicilio en Villa Urquiza , ciudad de Buenos Aires el 6 de Abril de 1977. Fue militante del Ateneo 20 de junio de la Juventud Peronista. Acompañó junto a Susana Morás la formación de jóvenes cristianos que desarrollaba el Padre Pablo Gazzarri del Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo en la Parroquia Del Carmen de Villa Urquiza Todos los nombrados fueron perseguidos y desaparecidos por la dictadura cívico-militar.
Fue Profesora de Lengua y Literatura graduada en la Universidad de Buenos Aires en 1968 y ejerció como tal en los colegios Reconquista, Del Carmen y Emilia Moutier de Pirán de Villa Urquiza. En noviembre de 1976 junto a Morás salieron a reclamar ante diversas autoridades por la desaparición del Padre Gazzarri.
Había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 17 de Noviembre de 1943.
 
RAÚL OSCAR MÓRTOLA, apellido materno SERIAL ARTAZA, tenía 28 años . Fue asesinado a la vuelta de su casa en el barrio Los Álamos en Glew al sur del Gran Buenos Aires el 14 de Diciembre de 1977. Militó en las Fuerzas Armadas Revolucionarias ( FAR ), Montoneros y en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista. Su apodo era Vasco. Estudió algunos años en la Escuela Técnica Otto Krause y luego fue egresado de la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano . Participó de las luchas estudiantiles contra las dictadura de Onganía y Lanusse. Trabajó en el diario Noticias. Su compañera Estela Inés Oesterheld también fue asesinada . Había nacido el 16 de Diciembre de 1948 en Bella Vista , Provincia de Corrientes.
 
DIANA IRENE OESTERHELD, apellido materno SÁNCHEZ, tenía 22 años cuando fue secuestrada en San Miguel de Tucumán el 7 de Agosto de 1976, Estaba embarazada de 6 meses y tenía un hijo. Fue vista en la Jefatura de la Policía de Tucumán. Militó en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista y la organización Montoneros. Su esposo Raúl Araldi también está desaparecido, al igual que su papá Héctor Oesterheld, sus tres hermanas Estela, Beatriz y Marina Oesterheld , dos cuñados Raúl Mórtola y Alberto Seindlis , un sobrino nacido en cautiverio y SU HIJO NACIDO EN CAUTIVERIO que es buscado por sus familiares y las Abuelas de Plaza de Mayo (TE 011-4384-0983). Diana había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 15 de Octubre de 1953.
Su caso está incluido en la causa judicial en la que se investigaron, probaron y condenaron delitos de Lesa Humanidad.  , apellido materno SÁNCHEZ, tenía 25 años, fue asesinada en el barrio Los Álamos en Glew al sur de Gran Buenos Aires. En el mismo operativo ilegal fue asesinado su compañero Raúl Oscar Mórtola, con quien tenía un hijo.
Militó en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista. Sus apodos fueron Mónica, Marcela.
También están desaparecidos su papá, sus tres hermanas , dos cuñados , y dos sobrinos hijos de sus hermanas Diana y Marina nacidos en cautiverio que son buscados por sus familiares y las Abuelas de Plaza de Mayo (TE 011-4384-0983).
Estela había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 9 de Junio de 1952.
 
ALBERTO OSCAR SEINDLIS , apellido materno FRISCH, tenía 28 años, Fue secuestrado en un operativo ilegal de detención en la zona sur del Gran Buenos Aires junto a su compañera Marina Oesterheld el 27 de Noviembre de 1977. Fue visto en el Centro Clandestino de Detención El Vesubio. Militante del Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista y la organización Montoneros, donde sus apodos eran Víctor o Joaquín. Sus orígenes están en el barrio de Balvanera , cursó la escuela primaria en la escuela Cangallo y el secundario en el colegio Mariano Moreno. Ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y allí comenzó su militancia . Su compañera Marina Oesterheld estaba embarazada de ocho meses y el HIJO NACIDO EN CAUTIVERIO es buscado por familiares y las Abuelas de Plaza de Mayo (TE 011-4384-0983).
Alberto , conocido por sus amigos como Tucho, había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 11 de Diciembre de 1948
 
GABRIEL HORACIO SILVA, tenía 19 años. Militó en el Ateneo 20 de Junio de la Juventud Peronista. Estudió en la Escuela Técnica Otto Krause y participó de la Unión de Estudiantes Secundarios UES. Muere en una acción militante contra la dictadura cívico militar en Septiembre de 1977.

Fuentes:
Familiares y compañeros de los desaparecidos del Ateneo 20 de Junio.
Base de datos Parque de la Memoria.
BARRIOS X MEMORIA Y JUSTICIA BALVANERA
Baldosas x la Memoria . Abasto-Balvanera-Congreso-Once
Grupo Autónomo-Horizontal-Autofinanciado

sábado, 20 de agosto de 2016

In memoriam “Juanita”, feminista de las primeras horas y anticapitalista consecuente

19/08/2016 | Roberto Montoya
 
En los años ’50 del siglo pasado Juanita, Juana Perelstein Chechelniski, descendiente de inmigrantes de Europa del Este, de Ucrania la madre, de Rusia el padre, ya luchaba por las mujeres trabajadoras de Argentina, por sus derechos laborales, por sus derechos sociales y contra el patriarcado. Siguió esa lucha a lo largo de los años no solo en la Argentina, sino también en Madrid, cuando se vio obligada a emprender el camino del exilio a fines de los años ’70. Y seguía siendo feminista y revolucionaria a los 84 años, cuando murió, el pasado domingo 14 de agosto, en su casa, tranquila, sin darse cuenta, tras un corto paseo con su compañero de toda la vida, Daniel Gallego Pereyra, a causa de un fulminante infarto de miocardio.
 
El padre de Juanita, Víctor Perelstein, era miembro del otrora poderoso Partido Comunista argentino; su hermano, Jaime, obrero textil, militaba en la UOR (Unión Obrera Revolucionaria), una organización trotskista. Juanita se afilió al Partido Socialista, un partido que tuvo al primer diputado socialista en toda América Latina -Alfredo Palacios-, a principios del siglo XX, que tuvo otro diputado -Juan B.Justo- que fue el primer traductor al español de El Capital de Marx, y que contó entre sus principales cuadros con una mujer, Alicia Moreau de Justo, médica, diputada, una de las primeras grandes feministas y dirigentes socialistas de América. Ella creó en 1902 el Centro Socialista Feminista y la Unión Gremial Femenina, antes de recibirse de médica y antes también de afiliarse al Partido Socialista.
 
Eran otros partidos socialistas aquellos y la joven radical Juanita se volcó de lleno a la militancia política y social. Juanita realizó una importante actividad con las trabajadoras campesinas del tabaco en la provincia de Corrientes y con las campesinas de la Rioja, ambas provincias del Norte argentino.
En 1954 se pasó al PSRN (Partido Socialista de la Revolución Nacional), una escisión del Partido Socialista, y fue allí, en la militancia, donde conocería a Daniel, a quien sería su pareja de toda la vida.
Daniel militaba en una organización trotskista, el POR, que había decidido entrar como corriente interna en el PSRN. Meses después de conocerse decidieron irse a vivir juntos, y un año después nacía su único hijo, Carlos. La relación sentimental y militante de Daniel y Juanita no se separaría más desde entonces, desde aquel PSRN argentino hasta el actual Anticapitalistas en el Estado español.
 
Eran tiempos muy convulsos, empezaba la Guerra Fría, los golpes militares en América Latina, el golpe en Argentina que derrocó a Perón, y con él la represión no solo a los peronistas sino también a todas las fuerzas de izquierda, comunistas, anarquistas y trotskistas. Pocos años después, en 1962, Daniel caía detenido en Perú, a donde el partido al que ambos pertenecían entonces lo había enviado al frente de un comando militar para apoyar la actividad de la lucha campesina liderada por Hugo Blanco.
 
Daniel -al que la prensa peruana llamaba “El Che Pereyra”- y el grupo de compañeros argentinos y peruanos con los que se lo detuvo, fueron brutalmente torturados y confinados en las prisiones más duras de Perú.
Juanita se trasladó allí y se convirtió en miembro clave de la Comisión de Familiares para denunciar la tortura y las condiciones carcelarias que sufrían, y llegó a presentarse en 1964 en Buenos Aires en la vivienda del presidente Arturo Illia -la dictadura militar había terminado en 1963- para reclamarle que presionara al gobierno peruano por los derechos de los presos políticos.
Daniel fue liberado finalmente en 1967, un año después de que Illia fuera a su vez derrocado por un nuevo golpe militar -encabezado en esta ocasión por el general Onganía- que iniciaría un nuevo periodo dictatorial de siete años. Carlos, el hijo de Juanita y Daniel, ya tenía 12 años, había tenido escasas ocasiones de visitarlo en la cárcel durante esos casi seis años.
 
Ese año, 1967, moría en la selva boliviana el Che Guevara. Surgían organizaciones guerrilleras inspiradas en la Revolución Cubana en numerosos países de América Latina.
Al igual que antes de la caída de Daniel en Perú, a su vuelta la vida cotidiana en la clandestinidad suponía entre otras cosas cambiar de vivienda a menudo, tener los bolsos preparados con sus pocas pertenencias para poder huir con rapidez ante cualquier rastrillaje policial, lo cual alteraba totalmente la vida laboral y también la vida escolar de Carlos. Juanita, como muchos padres y madres militantes clandestinos de aquel y este lado del charco, siempre sintió culpa por la difícil infancia y adolescencia que tuvo que vivir su hijo.
 
En la militancia partidaria se habían producido también novedades durante la ausencia de Daniel. El partido al que él y Juanita pertenecían -Daniel era miembro de su dirección, como Nahuel Moreno y otros-, se había fusionado con otra organización originaria del norte del país, el FRIP (Frente Revolucionario Indoamericanista Popular) fundado pocos años antes por Roberto Santucho, dando lugar al nacimiento del Partido Revolucionario de los Trabajadores, que decidió adherirse a la IV Internacional, Secretariado Unificado.
Las diferencias internas en el PRT no tardarían en aparecer y en 1968 una corriente liderada por Nahuel Moreno se escindió para formar el PRT-La Verdad, mientras que la mayoría pasó a llamarse PRT-El Combatiente. Entre ellos estaban Juanita y Daniel. Pero las escisiones no terminarían ahí. La resistencia a la dictadura iba en aumento; en 1969 tuvo lugar el Cordobazo, un levantamiento popular en la segunda ciudad en importancia de Argentina, en Córdoba, seguido luego por otro levantamiento similar en la ciudad de Rosario, protagonizados ambos fundamentalmente por obreros y estudiantes, que duraron varios días y fueron sofocados a sangre y fuego por el Ejército.
 
El debate sobre la lucha armada se desató en todas las organizaciones de izquierda. El ala izquierda del peronismo creó Montoneros. El PRT-El Combatiente, que ya había participado con dos comandos en el Rosariazo, decidió a su vez dotarse de un brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y comenzó un intenso accionar militar. Pero no todos estaban de acuerdo en la caracterización de la etapa en que se encontraba Argentina en ese momento, en el nivel de conciencia real de la clase obrera, y en qué tipo de acciones armadas realizar.
Esas diferencias internas dieron lugar a nuevas escisiones, y una de ellas la lideró Daniel, Alonso en la vida militante.
Con un grupo de compañeros y compañeras Daniel y Juanita comenzaron así una nueva andadura, creando el GOR (Grupo Obrero Revolucionario), una nueva organización político-militar. Daniel, Alonso, era su principal dirigente.
El GOR nació bajo la dictadura de Onganía y poco después de que esta terminara en 1973 y volviera el peronismo al poder, tuvo que enfrentarse a otra situación represiva dura, como el resto de organizaciones, al accionar de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) creada por el Gobierno de Isabelita Martínez de Perón -residente en Barcelona actualmente- y tres años más tarde al golpe militar de Videla, donde recibió su golpe definitivo.
 
Las caídas de compañeros eran incesantes, la posibilidad de mantener el trabajo político cada vez más difícil, y la capacidad de su organización de mantener compañeros en la clandestinidad se convirtió en una pesada carga.
Juanita y Daniel decidieron en 1976 organizar la salida del país de su hijo, Carlos. En esas fechas saldría también Silvia, la que poco después sería su novia y que sigue siendo su compañera 40 años después, y madre de sus dos hijos Marina y Lucas. Los padres de Silvia fueron secuestrados y “desaparecidos”, asesinados.
Carlos y Silvia, con menos de veinte años, comenzaron su relación en Barcelona y vivieron un tiempo en París, alquilando una buhardilla, antes de venir a radicarse definitivamente a Madrid. En París los conocí, hace cuatro décadas, compartiendo exilio. Después la conocería también a Juanita, que hizo un corto viaje para verlos, pero volvería todavía a Argentina.
 
En 1978, tras la caída de varios compañeros del GOR, el Ejército tendió una emboscada en casa de los padres de Juanita para intentar capturarla a ella y a Daniel. Un comando del Ejército esperó allí durante dos días, golpeando brutalmente al padre de ella para intentar arrancarle su paradero. Juanita hizo precisamente en aquel momento una llamada de control a la casa de sus padres antes de ir a verlos y el padre, a pesar de estar apuntado por las armas de los militares que ocupaban su casa tuvo el coraje de gritarle rápidamente que huyera, que estaba el Ejército allí, teniendo que soportar por ello más represalias.
Tras dos años de cruenta dictadura militar, la situación se tornó insostenible y el GOR decidió que salieran del país. Por razones de seguridad -Juanita y Daniel eran clandestinos y utilizaban documentación falsa- salieron con dos días de diferencia, por Fox de Iguazú, frontera con Brasil. Juanita lo hizo con una peluca. Su amiga Susana Ferretti les cambió radicalmente su aspecto para dificultar su reconocimiento en los controles fronterizos.
Ellos, como muchos de nosotros, pasaron a engrosar la masa de exiliados de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Bolivia, Perú; la Operación Cóndor estaba en pleno apogeo. Aquella internacional del terror que crearon las dictaduras del Cono Sur enviaban comandos y mataban en cualquier parte del mundo. También lo hicieron en Madrid.
Juanita comenzó pronto a trabajar en la CADHU (Comisión Argentina de Derechos Humanos), con los abogados argentinos Gustavo Roca y Eduardo Duhalde, un organismo que acogía supervivientes del genocidio argentino, recogía sus testimonios, y ayudaba en trámites y gestiones, en coordinación con CEAR y ACNUR.
 
Posteriormente haría trabajos de transcripción de grupos de encuestas en su casa, mientras activaba en el Centro Argentino, uno de los organismos de la comunidad exiliada argentina, y militaba en la LCR (Liga Comunista Revolucionaria), organización hermana de la IV Internacional y en su frente feminista, con Lucía González, con Justa Montero y tantas otras compañeras.
 
Los compañeros y compañeras de la LCR de aquellos años los acogieron -nos acogieron-, con tal calidez, con tanta solidaridad, con tanto cariño, que hicieron que todo fuera más suave, que el dolor, el desgarro, se atenuaran, que la integración tanto política como social fuera totalmente natural, eran muchos los valores, los principios comunes.
Y esas relaciones de militancia y amistad se solidificaron más y más, con Moro, con Manolo, con Lucía y Jaime, con Chato, Justa, Martí y tantos otros y otras, que duró pasadas las décadas, hasta ahora.
 
Políticamente Juanita siguió los pasos del grupo fundacional de la Liga; la fusión con el MC -aunque ella como Daniel eran contrarios a la unificación y quedaron en minoría-; sería también una de las firmantes en 1992 de un manifiesto publicado en El Mundo titulado “Desde la izquierda alternativa y radical, por el voto a Izquierda Unida” ante las elecciones europeas de 1993, y abogó por la entrada tiempo después en IU como Espacio Alternativo, que fue reconocido como tendencia interna oficialmente a nivel federal, con representación en sus órganos de dirección.
En 2008 Espacio Alternativo rompería con IU, se transformaría en Izquierda Anticapitalista y sería años después cofundadora de Podemos, conformándose finalmente dentro de la formación morada bajo el nombre de Anticapitalistas a secas.
Juanita siguió viviendo hasta sus últimos días con entusiasmo y alegría cualquier avance de Anticapitalistas.
 
Si tanto Juanita como Daniel siendo octogenarios siguieron siendo militantes y pudieron mantener una relación personal tan fluida no solo con los veteranos provenientes de la LCR sino también con militantes mucho más jóvenes, como los Anticapitalistas de su barrio de Hortaleza, como Raquel o Txema y tantos y tantas otras, es porque no se quedaron anclados en el pasado contando viejas batallas -de ellas hablaron poco- sino que estuvieron siempre abiertos a todos los problemas y nuevos desafíos que se plantean hoy día a los y las jóvenes activistas de movimientos sociales y organizaciones revolucionarias.
Si le pidiéramos ahora a Juanita que hiciera un balance de su vida seguramente nos diría que “finalmente no salió tan mal, las cosas se enderezaron”. Y es que a pesar de que más de la primera mitad de su vida en Argentina fue difícil, dura, por momentos un verdadero infierno, los últimos 37 años -Juanita llegó al exilio con 47 años, muchos más que la media en aquel momento- le permitieron situaciones totalmente distintas.
 
Pudo reconstruir, aunque con dificultades, una actividad laboral; pudo vivir finalmente tranquila con Daniel sin sobresaltos en una misma vivienda durante las últimas tres décadas; tuvo la satisfacción de ver que también su hijo y su nuera lograban estabilidad y tranquilidad; pudo disfrutar de sus nietos Marina y Lucas, de los que se sentía tan orgullosa; siguió militando pero esta vez sin tener que hacerlo desde las catacumbas y a riesgo de su vida; y encontró esa otra familia, esa otra gran familia compuesta tanto por amigos y amigas del exilio, como de los nuevos compañeros y compañeras de militancia en el Estado español que la arroparon en todo momento, que la adoptaron a ella como a Daniel y a quienes ellos dos adoptaron a su vez.
 
Juanita se quejaba poco y se preocupaba mucho por los problemas de los demás. Vivió con mucho dolor la muerte de Lucía como la muerte de Moro y otros compañeros y compañeras más jóvenes a los que se sentía especialmente ligada, y ahora ha terminado siguiendo sus pasos.
 
Se fue tranquila, sin hacer ruido, sin molestar, tratando de provocarnos el menor dolor posible.
Pero aunque nos contengamos, el dolor es muy profundo, el vacío que dejas Juanita es enorme.
Fue un privilegio compartir contigo tantos momentos buenos y malos durante los últimos 40 años.
¡Hasta siempre Juanita!
 
Roberto Montoya es miembro del Consejo Asesor de Viento Sur
In memoriam | Estado español

miércoles, 17 de agosto de 2016

Homenaje

Por Hugo Soriani

No nombraré a ninguno porque estas líneas son para todos. Algunos ya no están porque murieron en estos últimos años, y otros murieron en prisión, fusilados por la represión o por la pena.

Voy a recordar a los presos políticos de la dictadura militar.

Eran más de diez mil personas que habían sido detenidas antes del nefasto 24 de marzo, luego ya no hubo presos políticos, solamente desaparecidos.
En esas cárceles convivieron durante nueve, diez, doce años, muchachos de veinte años, pocos más o menos, con hombres de cincuenta, a veces de sesenta, por los que los más jóvenes sentían devoción y respeto ya que venían de otras luchas, sobrevivientes de un país asolado por las dictaduras.
Ellos habían peleado contra la de Lanusse, y algunos contra la de Onganía, y contaban experiencias que los más jóvenes escuchaban con avidez, curiosidad e impaciencia.

No nombraré a ninguno porque fueron todos, los que hora tras hora, día tras día, año tras año, resistieron en conjunto la política de exterminio que se instrumentó para destruirlos. Los que inventaron un código para comunicarse en el silencio, los que violaron todas y cada una de las consignas y prohibiciones que los guardianes imponían a diario. Los que con valentía, ingenio y audacia inventaron las trampas necesarias para sobrevivir sin bajar sus convicciones.
Los que no firmaron ninguna nota de arrepentimiento, pese a las represalias.
Los que en la oscuridad de los calabozos de Rawson fueron golpeados hasta desmayarse y reanimados con agua helada en madrugadas con quince grados bajo cero, para luego dejarlos desnudos y repetir la historia al otro día, y al otro, y al otro.
Los que denunciaron sus torturas a monseñor Tortolo, en la cárcel de La Plata, y escucharon como respuesta que “Videla es oro en polvo” de los labios del monseñor. Los que escribieron minúsculas notas en finísimo papel de cigarrillos para comunicar al exterior lo que sucedía tras los muros.
Los que en días de hambre compartieron la poquísima comida.
Los que golpearon los jarros de metal contra las rejas festejando el triunfo de la revolución sandinista en Nicaragua, en julio del ‘79, pese a los golpes y los gritos de los guardianes, que trataban de impedirlo.
Los que lloraron la muerte de John Lennon, en diciembre del ochenta, porque junto a él imaginaron que no eran los únicos soñadores.
Los que en la cárcel de Magdalena conocieron en persona la ferocidad del general Bussi, antes de que fuera el célebre carnicero de Tucumán.
Los que fueron rehenes en Córdoba durante el Mundial bajo amenaza de fusilamiento, mientras los genocidas se abrazaban con Menotti.
Los que fueron sacados del pabellón de la muerte en la cárcel de La Plata, y sabiendo que iban a ser fusilados, se despedían de sus compañeros gritando sus consignas.
Los que sobrevivieron en ese pabellón y denunciaron lo que estaba pasando, con riesgo de sus propias vidas.
Los que en el patio de la cárcel de Córdoba vieron estaquear y morir compañeros y no bajaron la mirada, como querían los guardianes para humillarlos.
Las mujeres presas en la cárcel de Devoto, que durante años resistieron las requisas vejatorias. Esas mismas mujeres que, enteras y dignas, ya libres, escribieron un libro imprescindible: Nosotras, presas políticas.
Los que en la cárcel de Caseros vivieron hacinados en celdas miserables, sin saber cuándo era de noche o cuándo de día.
Los que no perdieron el humor, sobre todo el humor negro, y se rieron de sus propias desgracias.
Los que en julio del ‘83, en la cárcel de Rawson, con más coraje que inteligencia, decidieron acompañar el ayuno que Pérez Esquivel realizaba en Buenos Aires, sin que nadie, pero nadie se enterara de lo que estaban haciendo. Y lo continuaron diez días más que él porque, debido al aislamiento al que estaban sometidos, no supieron que el Premio Nobel ya lo había levantado al conseguir sus objetivos.
Los que escribían poesías malas, pero fueron poetas.
Los que se sabían de memoria el Génesis o el Exodo, porque la Biblia fue la única lectura permitida. Y a veces ni eso.
Los que cantaron, dibujaron, soñaron y actuaron, inventando la manera de esquivar la muerte o la locura.
Los que en todas las cárceles, en todas, sólo tuvieron durante años una pared blanca a dos metros de distancia como único horizonte.
Los que durante nueve, diez, doce años no hicieron el amor ni tomaron un vaso de vino o una taza de café.
Los que no vieron crecer a sus hijos.
Los que salieron con lo puesto y sin tener una casa a dónde ir o un trabajo para mantenerse.
Los que fueron recibidos con desconfianza, porque eran sobrevivientes.
Los que sentían toda la culpa del mundo por ese mismo motivo.
Para todos ellos, presos políticos de la dictadura, que hoy, a treinta y cinco años del golpe militar son testigos de los juicios a los genocidas, militantes en sus barrios, delegados en sus trabajos, funcionarios comprometidos y trabajadores de la política en su sentido más noble, cualquiera sea el lugar donde los haya llevado la vida. Para ellos, estas líneas de recuerdo y de homenaje.

LOS QUE, ANCIANOS Y ENFERMOS, TODAVÍA GRITAN...
NO NOS HAN VENCIDO.