sábado, 29 de diciembre de 2012

Militares procesados por la tortura, mutilación y fusilamiento de Victor Jara

Asesinado en el Estadio de Santiago de Chile a días del golpe, Víctor Jara fue golpeado con ensañamiento y muerto de 44 balazos. La Justicia acaba de acusar a dos militares por su muerte y a cinco más como cómplices.

 Por Christian Palma

Desde Santiago

El ministro especial de la Corte de Apelaciones de Santiago, Miguel Vázquez, sometió ayer a proceso a los militares retirados Hugo Sánchez Marmonti y Pedro Barrientos Núñez como autores del homicidio del reconocido cantautor chileno Víctor Jara. Jara fue ejecutado el 16 de septiembre de 1973, en el Estadio Nacional de la capital de Chile –que hoy lleva su nombre–, cinco días después del golpe militar perpetrado por Augusto Pinochet. El emblemático artista fue apresado en la Universidad Técnica del Estado –hoy Universidad de Santiago– donde daba clases de canto y teatro, y sufrió una serie de apremios hasta que fue asesinado.

La diligencia del magistrado decretó la captura internacional del procesado Barrientos Núñez, quien se encuentra residiendo en Estados Unidos. El militar retirado le dijo a un programa televisivo norteamericano que nunca estuvo en el Estadio durante el golpe y que, por ende, no mató a Jara. “Yo nunca estuve en el Estadio Chile, no tengo nada que ocultar. No maté a Víctor Jara y eso lo pueden corroborar los oficiales que estaban ahí”, afirmó en ese momento.

El ministro Vázquez también encausó a Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf como cómplices del brutal crimen.

El detalle del procesamiento indica que, durante su detención, Jara “fue reconocido por el personal militar instalado al interior del Estadio Chile”. Tras ello, el cantautor fue separado del resto de los prisioneros y llevado a otras dependencias ubicadas en los camarines, las que eran usadas como salas de interrogatorios y tortura. Ahí, el autor de los verdaderos himnos musicales “El derecho de vivir en paz” o “Te recuerdo Amanda” fue agredido físicamente en forma permanente por varios oficiales. Al parecer, los militares se ensañaron con sus manos, como testificó un sobreviviente del Estadio (ver aparte).

El informe agrega que “el 16 de septiembre de 1973 se procedió al traslado de todos los detenidos del Estadio Chile, con excepción de Víctor Lidio Jara Martínez y de Littré Quiroga Carvajal”. En esa oportunidad, “se dio muerte a Víctor Lidio Jara Martínez, hecho que se produjo a consecuencia de, al menos, 44 impactos de bala”, según se precisa en el respectivo informe de autopsia”. El cadáver acribillado fue encontrado días después junto a los de otras personas por pobladores en las inmediaciones del Cementerio Metropolitano, “con signos evidentes de haber recibido golpes en el cuerpo y los impactos de bala”. La familia de Jara tuvo que enterrarlo en secreto y sólo pudo hacerlo gracias a que una funcionaria de la morgue reconoció el cuerpo y les avisó.

El procesamiento agrega que de las declaraciones en la causa “surgen presunciones suficientes para estimar que a los dos primeros de éstos les cupo una participación en calidad de autores y, a los demás nombrados, una participación en calidad de cómplices, en los hechos investigados”.

EL ROL DE JARA EN EL ARTE Y LA POLITICA DE SU PAIS
Vida y pasión de una voz chilena

El cantautor chileno Víctor Jara, por cuyo asesinato un tribunal ordenó ayer la detención de ex oficiales del Ejército acusados de ser autores y cómplices de su muerte, fue una de las primeras víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet. Tras ser torturado, lo mataron el 16 de septiembre de 1973, sólo cinco días después del golpe. Actor, director teatral, cantante y bailarín, alcanzó fama con temas como “Te recuerdo Amanda”, “El cigarrito” o “El derecho de vivir en paz”, melodías de amor y protesta social que lo convirtieron en un ícono de la música popular latinoamericana.

Nacido el 28 de septiembre de 1932 en la localidad de San Ignacio, en el sur de Chile, fue uno de los principales exponentes del folklore chileno y uno de los más reconocidos miembros de la llamada “nueva canción chilena”, que además integraban artistas como Violeta e Isabel Parra y las agrupaciones Quilapayún e Inti-Illimani. Miembro del Partido Comunista Chileno, fue un ferviente partidario de la Unidad Popular, la coalición que llevó a la presidencia a Salvador Allende, el primer marxista en llegar al poder a través del voto popular, en 1970.

Casado con la coreógrafa británica Joan Turner y padre de dos hijas, Manuela y Amanda, el músico fue apresado al día siguiente de la instalación de la dictadura de Pinochet el 11 de septiembre de 1973, cuando se encontraba en el interior de la Universidad Técnica del Estado, donde se desempeñaba como docente. Luego de ser torturado en el Estadio Chile, un recinto deportivo cerrado en el centro de Santiago que hoy lleva su nombre, murió el 16 septiembre de 1973, a los 41 años, tras ser acribillado con 44 balazos y con las manos mutiladas. “¡Mira mis manos, mira mis manos... me las machacaron para que nunca más vuelva a tocar la guitarra!”, le relató el propio Jara al periodista Sergio Gutiérrez, que se encontraba también detenido en el Estadio Chile.

Los restos del cantante fueron abandonados en la vía pública y reconocidos días después por una funcionario de la morgue de Santiago que avisó a la esposa del cantautor, quien lo enterró secretamente. En diciembre de 2009, 36 años después de su muerte, la Justicia chilena, que no había podido identificar a los asesinos de Jara, ordenó la exhumación de sus restos. Luego, el cantante fue enterrado en una ceremonia oficial en la cual participó la entonces presidenta Michelle Bachelet. En el mítico galpón bautizado con el nombre del cantautor y que sirvió de marco para la ceremonia fúnebre, no había espacio para el llanto, la pena o las caras tristes. Durante dos días, el lugar –en la céntrica Plaza Brasil, de Santiago– fue el escenario de una gran fiesta popular. Y como le gustaba a Jara, con cantores callejeros, vendedores ambulantes, poetas populares y cuanto hay de personajes en los cuales se inspiró a la hora de componer sus canciones reconocidas en el mundo entero. Así, el funeral del cantautor dejó en claro que su legado permanece incólume.

El artista ha recibido innumerables homenajes, como el que le brindó el cantante inglés Roger Waters, ex líder de la banda de culto Pink Floyd, quien le dedicó un concierto que realizó en Santiago, en marzo pasado.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Duelo en las dos orillas por Alberto Méndez

Hoy velan los restos de un desaparecido uruguayo

Duelo en las dos orillas

El gobierno de Uruguay entregará hoy a sus familiares los restos del ciudadano uruguayo Alberto Mechoso Méndez, detenido en Argentina el 26 de septiembre de 1976 y asesinado un mes después. Los restos fueron encontrados junto a los de Marcelo Gelman, hijo del poeta argentino Juan Gelman.

La Secretaría para los Derechos Humanos de la presidencia de Uruguay informó que hoy, en un acto público, se hará entrega de la urna que contiene los restos identificados el 24 de mayo por el Equipo Argentino de Antropología Forense, a partir de las muestras genéticas que envió la dependencia uruguaya. La ceremonia contará con la presencia de autoridades nacionales y, según señaló la dependencia oficial, “significará la recuperación de un derecho humano primordial, la información acerca de la verdad, de su identidad, que fue ignorada durante décadas”.

Mechoso Méndez nació en el departamento de Flores el 1º de noviembre de 1936. Era militante de la Federación Anarquista Uruguaya (FAU), luego de la Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales (OPR 33) y del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP). También fue militante gremial en la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y de la Convención Nacional de los Trabajadores (CNT), que precedió al PIT-CNT, la actual central sindical única de Uruguay. Detenido en Buenos Aires el 26 de septiembre de 1976 por fuerzas represivas argentino-uruguayas, Mechoso fue visto por última vez, privado de su libertad, en el centro clandestino de detención conocido como Automotores Orletti. Sus restos fueron encontrados junto a los de Marcelo Gelman. Ambos estuvieron recluidos en ese centro de torturas que funcionó en Buenos Aires y fueron víctimas del llamado Plan Cóndor, de coordinación represiva en la región.

“Era una persona activa, con carácter fuerte, pero siempre de buen humor. Con gran sensibilidad. Realmente sentía la causa de los de abajo”, recordó Juan Carlos Mechoso Méndez, uno de los hermanos de Alberto, en diálogo con Página/12. Juan Carlos puntualizó que Alberto fue el único desaparecido de los cinco hermanos y repasó la detención de su familiar en la Argentina mientras él estaba clandestino en Uruguay. “Recuerdo esa etapa con angustia. Cuando estaba preso recibía noticias. Lo vivía a través de visitas familiares”, dijo. El hombre, de 77 años, resaltó que toda la familia está enterada de lo sucedido y participa en todo aquello vinculado con conocer la verdad y con que haya justicia. De este modo, anticipó la presencia en el acto. También la de sus sobrinos, Beatriz y Alberto, hijos de su hermano Alberto. “No estamos velando a nadie, lo que hay es un ejemplo de vida. Esos huesos están gritando que la lucha debe continuar”, agregó.

Por su parte, Ignacio Errandonea, integrante de la organización Madres y Familiares de Detenidos-Desaparecidos y hermano de un desaparecido en la Argentina horas después de Mechoso Méndez, expresó la importancia de que se hayan recuperado los restos. “Significa que una familia puede empezar a cerrar el duelo. Para nosotros, los desaparecidos son desaparecidos, no son muertos”, enfatizó. Errandonea precisó que son cerca de 120 los uruguayos desaparecidos en Argentina –aunque fueron encontrados los restos de aproximadamente 18– y manifestó la importancia del caso de Mechoso Méndez. “Nos reafirma en el compromiso que tenemos de que hasta que no aparezca el último de los desaparecidos, vamos a seguir trabajando e investigando”, expresó.

Eduardo Pirotto, integrante de la Secretaría para los Derechos Humanos de la presidencia de Uruguay, remarcó a este medio que el acto tiene un significado de esclarecimiento de una situación. “Lo que se sabía se confirma”, dijo. Asimismo destacó el trabajo que realizan con el Equipo Argentino de Antropología Forense y con la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina. “Desde hace muchos años se viene trabajando estrechamente”, indicó. Sobre el caso de Mechoso, el integrante de la secretaría hizo mención a la importancia de la entrega de los restos a la familia. “Significa un alivio cerrar una etapa tan desgraciada”, añadió.

Con posterioridad al acto, y por expresa voluntad de los familiares de Mechoso, se realizará el velatorio público en el Ateneo del Cerro, ubicado en calle Grecia 4031, en Villa del Cerro, Uruguay. A partir de las 13, se partirá hasta el cementerio del Cerro, donde se procederá a la inhumación de los restos.

Informe: Romina Lascano.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Por favor difundir !!!

Pedido de búsqueda de Rocío Martínez Borbolla, primer caso de la querella.

Rocío Ángela Martínez Borbolla (33 años) “Ana” o “Sargento Ana”. Militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), junto a su compañero Pedro Oscar Martucci (24 años), “Tato”.

Vivían en un departamento de los monoblocks del Barrio Envión 3 de Haedo, junto a dos hijos de Rocío de su anterior matrimonio (Camilo y Bárbara, de 4 y 8 años) en una casa donde se dedicaban a tareas de redacción de “El Combatiente”. En 14 de junio de 1976 ambos fueron secuestrados en ese domicilio frente a los dos hijos de Rocío, por integrantes de un Grupo de Tareas dijo ser del Ejército. Los niños fueron dejados en casa de un vecino que luego los entregó al padre. La casa fue saqueada y se robaron muebles, electrodomésticos y libros.

Buscamos compañeros o testigos que puedan aportar datos de esta desaparición, de la militancia de Rocío y de Pedro, de los compañeros o personas que frecuentaban antes de su desaparición.

Bárbara recuerda como cros. de su madre y de Pedro Martucci, que compartieron esa casa, a estos compañeros: el “Chango”, era muy alto, grandote y era rengo, a quien tiempo después creyó reconocer, en principio, entre fotos de desaparecidos, como Pedro Miguel SOBKO, secuestrado casi un año después en Paraná. También recuerda la presencia de los compañeros “Enrique” y “Dolores,” un matrimonio con 2 hijos pequeños, un varón y una nena de 4 y 6 años aproximadamente. A Dolores le decían “Lola” pero su nombre cree que su nombre legal era ”Liliana”.
La desaparición de Rocío y Pedro está siendo investigada en una causa recientemente abierta. Si conociste a alguno de ellos, a sus compañeros de militancia o allegados, o podés aportar datos sobre el matrimonio de “Enrique” y “Dolores” o “Lola” con quienes habrían convivido, o tenés algo para contarnos sobre la vida de Rocío, todo dato o recuerdo es importante para sus hijos y compañeros.
No dudes en escribirnos a dianacruces@gmail.com
conocisteajorgeemilioarancibia@gmail.com
O al muro o por mensajes a: http://www.facebook.com/ConocisteAJorgeEmilioArancibia?fref=ts.
— con Mutual Por La Memoria Olavarria, Peronismo Militante Moreno, Hijos Ex-Detenidos Mdq y 47 personas más.

jueves, 13 de diciembre de 2012

A 36 AÑOS DE LA MASACRE DE MARGARITA BELEN.

1976 - 13 DE DICIEMBRE - 2012
A 36 AÑOS DE LA MASACRE DE MARGARITA BELEN.
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS.
Se cumple hoy otro aniversario de la masacre de la localidad chaqueña de Margarita Belén, que se produjo durante la última dictadura militar con prisioneros políticos que fueron sacados de una cárcel de Corrientes y fusilados luego.

Difundir... por favor

COMPAÑEROS….POR FAVOR DIFUNDIR….MUY IMPORTANTE!!!!!!!!!

Si conociste a  VICTOR HUGO MARCIALE secuestrado el 8 de diciembre de 1976 en Córdoba; si podés aportar datos sobre su desaparición, si lo viste en el CCD La Perla, COMUNICATE CON NOSOTROS A ESTA PÁGINA, POR MENSAJE, O POR MAIL A: artbagsht@gmail.com

martes, 11 de diciembre de 2012

Por Rodolfo Picheni

Quien ha sido torturado lo sigue estando …
quien ha sufrido el tormento
no podrá encontrar lugar en el mundo,
la maldición de la impotencia no se extingue jamás.
La fe en la humanidad,
tambaleante ya con la primera bofetada,
demolida por la tortura luego,
no se recupera jamás.
Jean Amèry


Profundamente conmocionados recibimos la noticia del fallecimiento (suicido) de Rodolfo Picheni, ex detenido desaparecido, sobreviviente del CCDTyE Esma, y testigo en los juicios contra los criminales genocidas.
Los sobrevivientes de los campos de exterminio del terrorismo de Estado aportaron desde el mismo instante de su puesta en libertad desgarradores testimonios sobre la maquinaria represiva de la dictadura militar. A través de sus dolorosos relatos empezamos a conocer la Verdad en su más cruel dimensión, supimos de los secuestros, del trabajo esclavo, de las aberraciones y torturas infringidas sobre los indefensos cuerpos de los compañeros detenidos, de los vuelos de la muerte, del robo de bebés nacidos en cautiverio y el posterior asesinato de sus madres, del destino final de nuestros seres queridos condenados a la desaparición forzada.
Desde 1985 con los Juicios a las Juntas a la fecha, los ex detenidos desaparecidos han brindado generosamente sus testimonios sobre las masivas violaciones a los DDHH; lo que supone repetir una y mil veces el cruel calvario que debieron padecer, con las terribles consecuencias psicológicas que ello implica.
Exhortamos a la Cámara de Casación, a la Corte Suprema de Justicia y a los jueces de los tribunales en los juicios de lesa humanidad que arbitren las medidas jurídicas necesarias para que los testimonios ya brindados por sobrevivientes de los campos de exterminio sean pruebas suficientes para juzgar y condenar a los perpetradores del genocidio.
Acercamos nuestra palabra de consuelo a su familia, a sus amigos y compañeros; nuestro compromiso en pos de la Verdad y la Justicia se intensifica con la perdida del compañero Rodolfo. No descansaremos hasta lograr justicia para todos y cada uno de los detenidos desaparecidos y que los genocidas sean condenados, por todos y cada uno de los delitos cometidos.

No olvidamos!
No perdonamos!
No nos reconciliamos!

Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia

viernes, 30 de noviembre de 2012

Homenajearon en La Plata al reportero gráfico José Luis Cabezas

El acto se realizó en plaza San Martín. "En este país hay jueces que premian a los asesinos", dijo Gladys, la hermana del trabajador de prensa asesinado. Imágenes del acto y las fotos del álbum familiar.

En el día en que José Luis Cabezas debía cumplir 51 años, familiares, colegas y decenas de otras personas rindieron homenaje al reportero gráfico asesinado en Pinamar en enero de ’97, por cuyo crimen ya no quedan detenidos. El acto se realizó en plaza San Martín de La Plata y contó con la presencia de su hermana Gladys Cabezas y su amigo personal Gabriel Michi.

Bajo la consigna “Sin Justicia No Hay Democracia”, volvieron a repudiar las maniobras que posibilitaron la progresiva libertad de los participantes en el bárbaro crimen y, en particular, la liberación parcial de Gustavo Prellezo por la Cámara de Apelaciones de Dolores –que ya le había concedido la prisión domiciliaria- para estudiar la carrera de derecho.

El encuentro, organizado por la familia Cabezas, contó con el apoyo del Sindicato de Prensa Bonaerense, representado por su cúpula encabezada por Ricardo Salas, y de la Asociación de Reporteros Gráficos (ARGRA), cuyo presidente, Raúl Ferrari, pronunció un breve discurso. Ante los presentes también habló Gladys, quien además de agradecer a los presentes leyó un poema escrito por Luis Agustín Toscani.

El final fue con una suelta de globos rojos y globos de color blanco

domingo, 18 de noviembre de 2012

Juan Carlos Campopiano, mi hermano

A MANERA DE CONFESION

Uno sigue creyendo más allá de la ausencia
uno amontona soledades en el fondo de un espejo
y después de todo piensa que ya no hay tiempo
para volver a ser un hombre en medio del silencio.
Uno le copia los gestos a la lluvia antes que los días inventen otro esquema
que casi siempre habla de ojos grises y lejanos.
Uno se recuesta en las palabras más inútiles,
uno aprende idioma
s extraños de tarde o de mañana
y después se olvida de dibujar el punto de partida.


Uno nunca está demás con sus preguntas pero tampoco hace falta escribiendo un sueño;
uno acaso es un poco de lo que siempre quiso ser y jamás se animó.
Uno sigue creyendo más allá de la ausencia
quizás porque fue la ausencia la que perdió los recuerdos en una mirada azul y pequeña.
Uno va y viene de tanta gente que pasa,
uno espera lo que sabe que no existe,
le pone un largo número a la piel mas dulce y al final está en el mismo lugar
donde el regreso dice cosas que no terminan de entenderse.
Uno recurre a la duda más inédita para palpar la ternura que falta en los rincones
Donde una vez nos detuvimos a mirar las horas.
Uno, a pesar de todo, camina sin puntos suspensivos
por esta enorme historia que lo abarca;
uno renuncia, simplemente, a lo que no quiere ser.

Julio César Campopiano, poeta y escritor. Secuestrado y desaparecido el 21/10/76.Mi hermano.
Leí que los eclipses totales de sol sirven para soltar y dejar partir. Me ha costado tanto… y tal vez llegó la hora, finalmente, después de un duelo de décadas que no acaba de terminar. Ni siquiera te enteraste de tu último premio, el Jacques Prevert, auspiciado por la Embajada de Francia: Hacía veinte días que te habían secuestrado en la dictadura.
Este, tu poema premiado con el primer puesto en aquel concurso del Gymnasium, cuando apenas tenías 16 o 17 años, forma parte de tu sueño más preciado: Un libro. No lo publicaste vos, sino mamá, mientras te esperó y te esperó, hasta que cerró los ojos definitivamente y ya no hubo caso. Pudo verte, pero no aquí, sino allá. Juntó tu literatura, esa inmensa producción que dejaste como si la vida te apremiara a ser vivida, bebida, en un solo sorbo, le puso un nombre – Cantar del Tiempo, porque como ella misma decía “mi hijo fue un canto a la vida, a la que amaba…” – y fue editada en el país de los elfos: Suecia. Esos elfos que deseabas acompañaran el nombre de tu hija tan anhelada que nunca vio la luz: Ana de los Elfos…y para quien le escribiste el poema que la editorial decidió quede estampado en la pagina 80. Y 80 eran los años que pensábamos vivir juntos, hacernos viejitos como hermanos queridos, pero la historia, la bestialidad menos imaginada, quiso convertir en 18 casi 19.
Han pasado tantas cosas…decidí colgarte en un lugar donde todos te ven, y al mismo tiempo pueden elegir no verte con un simple, “ocular esta historia”. Decidí compartirte, y también existe la opción que no te compartan. Hoy, hubieras pasado de tu adorada maquinita de escribir portátil a la informática mas avanzada. Todavía la conservo, como conservo tantas hermosas historias que compartimos…como aquella vez, los dos tirados un atardecer de verano, en patas, sobre el césped húmedo de Río Ceballos, vos con 10 y yo con 6, apenas unos niños que ni siquiera conocían el mar…y lo deseábamos tanto. “Julio, ¿que habrá del otro lado del mar?” Dragones…ni dudarlo….” Y yo te creí, sabés? Te creía todo, porque todo en vos era creíble. Tu sonrisa, tus sueños, tu fantástico y ocurrente humor. Tu rapidez mental para captar cualquier situación. Me traducías todo…y me quedé sin traductor.
Esta será una corta y definitiva despedida. Te voy a tener que dejar ir, seguramente al país de los elfos, esos cuentos fantásticos que tantas veces me contaste y formaron parte de nuestro pacto secreto, cuidarnos mutuamente.
Te cuento que en esta corta despedida, cada tanto, voy a colgar tus poemas, pero solo algunos, porque soy egoísta y esto de compartirte funciona hasta cierto punto. Vos me entendes.
No pudiste llegar a la universidad porque no te dejaron. Hubieras sido un excelente periodista, orgullo de hermana. Me seguís entendiendo, verdad? Pero llegaste lejos, tu libro llegó para quedarse en algunas bibliotecas – Harvard, Indiana, el Congreso de EEUU y hasta la nacional nuestra – y es, como te dije, mérito de tu madre: Quería darte una sorpresa por si alguna vez el milagro nos alcanzaba: Recuperarte…pero te mataron y lo que mas me duele, es no haberte sostenido la manito en esa instancia final. Porque morir solo, así, salvajemente torturado, me remite a aquella frase en tu poema “Forma de Morir”, como una videncia triste y perfecta “..y yo, con mi lenguaje moviéndose a través de la tragedia…”, porque como dijiste: “aprendí de cada día, acumulando dudas y recuerdos/desparramando sueños por todas partes/a hacerle frente a la sombra de mi vida/aunque venga tirando a muerte.”
Gracias por haber sido un maravilloso hermano y ser humano, aunque sea por poquito tiempo. Hasta siempre. Mimí.

Betina sin aparecer

 Daniel Tarnopolsky presentó el libro Betina sin aparecer, sobre la historia de su hermana.
"Un desaparecido es un muerto vivo"

En los primeros meses del golpe militar del '76, Daniel perdió a casi toda su familia. De sus padres y su hermano mayor tuvo más adelante detalles de sus asesinatos. Pero de su hermana menor lo que obtuvo fue un mensaje que lo llevó a la búsqueda.

 Por Sonia Tessa

Daniel Tarnopolsky tenía sólo 18 años cuando el terrorismo de Estado lo dejó, casi literalmente, solo en el mundo: Sus padres y su hermana menor, Betina, fueron secuestrados en la madrugada del 15 de julio de 1976. Sergio, el hermano mayor, hacía el servicio militar en la Esma y también está desaparecido. Laura, la esposa de Sergio, secuestrada esa misma noche. Desde hace 36 años, Daniel Tarnopolsky quiere saber qué pasó con su familia. Su búsqueda espiritual, que antecede a la tragedia familiar, le brindó algunas respuestas que luego corroboró con relatos de ex detenidos. Tras quince días de cautiverio en la Escuela de Mecánica de la Armada, sus padres y Sergio fueron exterminados en los vuelos de la muerte, como tantos miles. Pero de Betina, militante de la Unión de Estudiantes Secundarios, que tenía 15 años el día que la llevaron, él no está seguro, cree que ella tuvo un calvario más largo, más duradero.

Después de años de recibir mensajes a través de videntes --que él asegura no haber buscado-- y de militar simultáneamente por memoria, verdad y justicia, Daniel se decidió a escribir la historia de su familia, no sólo como un testimonio, sino también como "una botella al mar" que le permita saber si es cierto que Betina no fue exterminada junto a la familia, que fue derivada a un instituto psiquiátrico. El libro se llama Betina sin aparecer, lo presentó en Rosario el miércoles pasado, y puede conseguirse en tres lugares: el Museo de la Memoria (Córdoba y Moreno, el lugar donde se realizó la presentación), Librería Ross (Córdoba 1347) y Buchín Libros (Entre Ríos 735).

Tarnopolsky habla con un tono contundente, marca cada palabra, sus definiciones no dejan ningún intersticio. Sabe que su historia es emblemática del terrorismo de Estado, y convive con tanta pérdida. A Rosario llegó con su mujer, Mariela Volcovich y con Ester Mancera, que fue compañera de militancia de Betina. En la presentación, Ester quiso volver al presente la vida a Betina. "Teníamos una relación fuerte de militancia. No éramos amigas pero en esa época militar era compartir muchas cosas de la vida cotidiana, que quizás era más fuerte que ser amigas. Yo era militante de la UES y Bettina, además, era más chica que nosotras, era muy cuidada por nosotras, porque tenía dos años menos", rememoró Ester.

La gentileza de Daniel no es edulcorada. Es inevitable pensar que nada en su vida puede serlo. "Le pedí a Ester que viniera, porque la conocí hace no tanto. Ellas están en un proceso de reencuentro de ex militantes de la UES y las casualidades del destino hacen que conociera mucho a mi mujer, y entonces le pedí que viniera a compartir la mesa, para hablar de Betina desde otro lado", cuenta Daniel, que forma parte del comité del Espacio para la Memoria y Derechos Humanos, que funciona en la ex Esma.

"Un desaparecido es un muerto vivo", define y se despacha, al mismo tiempo, con aquello que aún lo atormenta, Tarnopolsky. "Eso fue un gran error, entre comillas, de los psicólogos, sociólogos, filósofos y lo que fuera, que apoyaron a los militares y los asesoraron. Pensaban que la desaparición iba a paralizar a la sociedad, porque este tema de no saber qué pasó con la persona llevada, efectivamente, en el momento te produce un escozor y un congelamiento, porque vos decís: 'Haga lo que haga puede ser peor', pero eso dura un cierto tiempo. Después de un tiempo, cuando vos tocás las puertas oficiales, golpeás, preguntás, pedís y sigue sin haber respuesta y te juntás con otros, y cada vez éramos más los que teníamos familiares desaparecidos de todas las edades, de todo tipo de situación social, política inclusive, entonces se te va el congelamiento y te agarra una fuerza, una voluntad que es casi una violencia para dar vuelta la situación y eso es lo que no para nunca", define Tarnopolsky con precisión. "Te aseguro que a un muerto vos lo enterrás y después de un cierto tiempo, hiciste tu duelo. Si vos tenés una conciencia política muy fuerte vas a ir a luchar, pero probablemente, si no la tenés, llegará un momento donde dirás, bueno, basta. Se murió", dice desde su propia experiencia de familiar de desaparecidos, de único sobreviviente de una familia que integraban Hugo, empresario y Blanca, psicopedagoga. Sergio estaba en plena conscripción. Laura vivía con su familia, mientras Sergio permaneciera en la Esma. Betina había ido a la casa de su abuela materna, por indicación de sus padres, en un vano intento de impedir lo que finalmente ocurrió. Un mes demoró Daniel en comprender que debía irse, en renunciar a quedarse en Buenos Aires esperando noticias de su familia. Partió al exilio en Chile pero como el peligro persistía bajo la dictadura de Augusto Pinochet, se fue a Francia. Nunca dejó de buscar respuestas.

"El desaparecido no está muerto, no sabemos lo que pasó. Ahora lo hemos reconstruido a partir del testimonio de los detenidos desaparecidos. Pero con mi hermana, lo que pasó es que en toda mi búsqueda, como yo siempre tuve una parte espiritual, empecé a buscar a través de los videntes y sobre todo hubieron momentos en que los videntes vinieron a mí más allá de lo que yo buscaba, porque yo quería cerrar la puerta, no quería más, y volvieron, casi me invadieron, y me trajeron información de cosas que habián pasado y que yo corroboré con gente que había estado en la Esma", relata Daniel. Por eso, sigue adelante con la búsqueda de su hermana. "Tengo el convencimiento de que al menos no murió con el resto de la familia, a los 15 días del secuestro. Porque lo que llegué a reconstruir es que como mucho tres semanas después del secuestro, a mis padres y mi hermano los tiraron al mar, y mi hermana seguramente no y vivió el calvario que yo transcribo en el libro. El libro es eso", subraya Daniel. El libro cuenta el calvario que su hermana buscó transmitirle --así lo entiende él-- a través de videntes. Pero también es cierto que esas voces se acallaron después de que él decidió escribir su historia.

La decisión de encarar el libro que hoy difunde poniéndole el cuerpo en todo el país llegó también de una vidente. "Uno de los videntes, el de Francia, me dijo una vez que creía que mi hermana estaba viva pero no la iba a encontrar nunca, que no la buscara", rememoró Daniel pocos minutos antes de la presentación del libro. Lo que él le preguntó a ese vidente fue por qué le hicieron saber que su hermana estaba viva. "Me contestó que éso no me lo podía decir todavía, que debía buscarlo yo. Y el por qué vino muchos años después, a través de Paloma, la vidente de la Argentina, que terminó de armarme la historia y me dijo: 'Tenés que escribir, tenés que transmitir, esta es la única verdad". Si a Betina la vamos a encontrar o no, no sé, nadie sabe. Hasta ahora no la encontré, hasta ahora nadie me dio informaciones de lo que habría pasado desde la realidad material", señala Tarnopolsky.

Para él, el libro es mucho más que el testimonio de la tragedia familiar. "La verdad es que yo pretendo que alguna vez alguien venga a decirme que supo de una chica allá por los años 70 o los 80, o bien que me diga: 'Yo supe de una enferma que estaba en tal hospicio, en tal manicomio y cuya historia era extraña. Es una botella al mar, es una búsqueda de respuesta. También vivo sabiendo que es muy probable que nunca la tenga. Yo no renuncio a buscarla de las maneras más sutiles que hay, pero se ha acallado, desde que yo escribí el libro, en los últimos dos años, Betina se acalló, los videntes no reciben más de ella, pero hasta ahora ninguno me dijo, está muerta, es una cosa extraña", exhibe sus convicciones.

En ese punto de la charla, surge una pregunta. ¿No puede ser que la misma difusión de la historia de Betina signifique plasmar su deseo de volver a la vida? "Puede ser, tenés toda la razón", responde Daniel. Ester interviene, está interesada en mostrar su punto de vista. "Yo creo que sí, porque a partir, quizás, de que Daniel puede mostrar el libro que venía escribiendo, y que de alguna manera podemos darle vida y mostrar lo que Betina significaba --lanza Ester Mancera--, estamos mostrando la parte vital de Betina, la parte que está de Betina y de muchos otros compañeros. Para mí, Betina está viva desde todo esto que pudimos traer, junto con la cantidad de compañeros nuestros secundarios, que estamos tratando de traerlos de a uno en su individualidad. Quizás por eso se acallaron los videntes".

Por eso, para Daniel, este libro es una botella al mar. Y cada uno que reciba ese mensaje, que tenga algo para aportar, puede escribir a betinasinaparecer@gmail.com.

Alicia Estela Bearzi habia sido enterrada como NN

Primera víctima identificada

Militaba en Montoneros y fue asesinada por el terrorismo de Estado en Rosario en 1976, en San Luis al 5300. La mujer oriunda de La Plata fue identificada en el marco del trabajo que realizan la justicia federal y el equipo de Antropología Forense.

 Por José Maggi

La justicia federal logró identificar a la primera víctima de terrorismo de Estado cuyos restos habían sido sepultados como NN en el Cementerio La Piedad. Se trata de Alicia Estela Bearzi, antropóloga, oriunda de La Plata, militante de Montoneros, quien tenía 28 años cuando fue asesinada en Rosario en San Luis al 5300, junto a su compañero Publio Eduardo Molinas Benuzzi, el 16 de diciembre de 1976. Su cuerpo fue ubicado la tumba 221, en el solar 75, el de los pobres y sin recursos, tras una tarea realizada por la fiscal federal Mabel Colalongo, y Miguel Nieva del Equipo Argentino de Antropología Forense.

La fiscal confirmó que hubo 126 restos exhumados en La Piedad.

-¿Quién es la persona identificada? -preguntó Rosario/12 a la fiscal Colalongo.

-Se trata de Alicia Bearzi, a quien pudimos primero identificar con los prontuarios que estaban en la provincia, de donde extrajimos las huellas. Luego de concluir con las exhumaciones de La Piedad, Miguel Nieva del Equipo Argentino de Antropología Forense, que es quien trabajo este tema, remitió los restos con las muestras de sangre correspondientes de familiares, y logramos identificar el primer cuerpo de los exhumados en La Piedad (más de un centenar).

-¿Cuál fue su trabajo?

-La fiscalía a mi cargo tiene delegada la instrucción y una vez que el EAAF presentó el informe que concluye con la identificación en un 99,99 por ciento, solicitamos que se rectifique la partida de defunción NN como muerte violenta. Después el juez nos delegó que le informemos a la familia y hacer la entrega de los restos.

-¿Esto ya se concretó?

-Sí, y es más me conmovió muchísimo este caso porque la mamá de Bearzi tiene 92 años y no es su única hija desaparecida, sino que también su otro hijo y su nuera, que estaba embarazada de ocho meses, están desaparecidos. Por lo tanto le quedo una nieta huérfana, que es con la primer que hablamos: se llama Julia, y por su propia historia es la que contuvo a su abuela, la que se ocupaba de todo. Cuando fuimos a Buenos Aires, le dejamos una fotocopia de lo que habíamos hecho para que ella misma le contara a su abuela, y cuando nos dijo cuál era el momento y el lugar donde la iban a inhumar, se lo comunicó a su abuela y su familia, porque tiene dos tías que viven. Pero lo más emocionante es que cuando fuimos al cementerio a llevarle los restos de su hija, dijo que " ese no era un espacio para la tristeza, porque su hija se merecía ese lugar y no otro donde estaba como NN, y que ese momento lo había esperado durante muchos años". Fue un discurso muy positivo, que me conmovió, sobre todo por los escollos infinitos que a veces hay que superar. Pensé que no tenemos ningún derecho de sentirnos agotado si hay mujeres como Beatriz Margarita Poggio. Y antes de irnos nos propuso con sus 92 años, llamar personalmente a los familiares de otras víctimas que aún hoy no han dado sus muestras de sangre para ser dejadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

-¿Qué pudo reconstruir de la vida de Alicia Bearzi?

-Era antropóloga, militaba en La Plata y cuando empieza allí la persecución se viene a Rosario. Su pareja era de esta ciudad ( se refiere a Publio Molinas Benuzzi, "Tino") cuyo padre nunca supo el apellido de Alicia y no conocía a la familia que vivía en La Plata, por lo cual no le pudo avisar a nadie y no pudo hacer nada a pesar de su esfuerzo, ya que solo conocía el apodo de Alicia ("Nora" o "Pampa"). cuyos restos fueron encontrados en el solar 75, tumba 221, era el solar de los pobres y sin recursos.

-¿Cómo analiza el trabajo realizado en La Piedad?

-El 17 de octubre de 2001 Miguel Nieva comenzó el trabajo de exhumación en La Piedad, y la verdad es que los resultados son óptimos, porque en tres meses se exhumaron 126 restos de personas. Tenemos casos en los que hay dificultades o poco material óseo, y hay que remitir los restos a un laboratorio de Estados Unidos, lo que ya hicimos de acuerdo lo que determinaron los antropólogos a través de Cancillería. Con esto quiero decir que va a ver sin dudas más identificaciones. Creo que este es un avance importante. Estoy convencida, que los juicios son importantes al momento de consolidar el estado de derecho de forma de dar este mensaje: que estos delitos no pueden volver a ocurrir en ningún país. Aunque en estos días sabemos lo que está pasando en la Franja de Gaza. Ahora como acción reparadora, para señoras como estas como Beatriz Margarita Poggio, es un verdadero acto reparador. Sin dudas madres como estas, solo pueden vivir por este hecho, por esperar esto, tener aunque sea los restos de su hijo o su hija, que es mucho más que un NN. Y desde lo humano, creo que esta posibilidad de restituir a la familia los restos de su familiar, tener una partida de defunción con nombre y apellido es realmente reparador. Y en lo personal dá muchísima fuerza para retomar con entusiasmo esta tarea, y superar los escollos que tenemos en estas causas- concluyó.
 
Alicia alias "Pampa"
El archivo de Roberto Baschetti -ex militante montonero- que puede ser consultado vía web, recuerda a "Bearzi, Alicia Estela: "Nora", "Pampa" (foto). Ejercía el estudio y la profesión de antropóloga en la ciudad de La Plata. Montonera, a los 28 años, cayó asesinada el 16 de diciembre de 1976 en Rosario (San Luis y Pasaje Zolezzi), conjuntamente con su compañero de organización Publio Eduardo Molinas Benuzzi". Baschetti también recuerda a "Tino. 20 años. Peronista y montonero. También pasó por la UES. De esa época es el escrito suyo que recupero: Y es fundamentalmente para enriquecernos y fortalecer las ansias de la necesidad de impulsar esta política en nuestro frente secundario. Esta necesidad que plantea se da casualmente por la misma necesidad, el mismo proceso desarrollado por el Pueblo y que hoy en 1973, los estudiantes secundarios dejen de ser los nenes mimados y dejen de ser los niños del sistema para convertirse en hombres que tienen en sus manos el futuro de la Patria hagamos un Movimiento Peronista en sus distintas etapas de la lucha por la liberación". "Sus cualidades siempre estuvieron a la vista: coherente en su pensamiento, decidido en sus acciones, amigo de fierro, ser humano excepcional", concluye Baschetti.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Cámara Federal identificó los restos de seis personas desaparecidas



Fue en el marco de las actuaciones, encabezadas por el juez Horacio Cattani, por la búsqueda de la verdad y destino final de desaparecidos. Se dispuso la remisión de testimonios a juzgados federales de la Capital y de San Martín. 
 
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal, dictó el día 28 de septiembre del corriente año, las resoluciones nros. 29, 30, 31 y 32/12-P, mediante las cuales formalizó la identificación de los restos de seis personas que se encontraban desaparecidas y habían sido sepultadas como “N.N.”, ordenando además, su entrega a los familiares.

Dos de las personas identificadas constituían el matrimonio compuesto por Marta Ester Scotto, de 28 años, y Juan Antonio Ginés, de 31 años, quienes resultaron muertos el 14 de octubre de 1977, junto con Sergio Natalio Yovovich (identificado por este Tribunal, mediante la resolución nro. 8/11-P), en un operativo llevado a cabo en la intersección de las calles Alvear y Benteveo, Adrogué, Provincia de Buenos Aires.

Los restos de Marta y Juan habían sido inhumados en el Cementerio Municipal de Rafael Calzada, de donde fueron recuperados.

El tercer caso es el de Cecilia Podolsky de Bronzel, de 51 años de edad, secuestrada el 13 de julio de 1977 en Capital Federal, junto con su hijo José Daniel Bronzel y la esposa de éste, Susana Pedrini. Los tres forman parte del grupo de treinta personas que fueron halladas sin vida el día 20 de agosto de 1976, en la localidad de Fátima, Partido de Pilar, en el hecho conocido como la “Masacre de Fátima”.

Los restos de todas estas personas fueron inhumados en el Cementerio Municipal de Derqui, Provincia de Buenos Aires, y recuperados para su identificación en el año 1986. Con este último caso, ya son dieciseis las personas fallecidas en este hecho que pudieron ser identificadas por este Tribunal.

Otra identificación es la que corresponde a Graciela Miriam Lezana, una estudiante de 22 años de edad, secuestrada el 8 de diciembre de 1976 en La Plata. Su cuerpo fue hallado sin vida el 31 de diciembre de 1976, en la intersección de Borges y Blas Parera, Munro, Partido de Vicente López, junto con otras siete personas.

Sus restos fueron exhumados del cementerio municipal de esa localidad, y los estudios antropológicos efectuados revelaron que su muerte se produjo por el impacto de proyectiles de arma de fuego.

Las otras dos identificaciones corresponden a: Enzo Raúl Gómez, de 27 años, quien fue secuestrado el 12 de diciembre de 1975 de su domicilio en Campana; y Luis Lorenzo Garello, de 22 años, secuestrado el 25 de agosto de 1976, en Capital Federal.

El cuerpo de Enzo Raúl Gómez fue hallado el 18 de diciembre de 1975 junto a otras dos personas, en el km 67 de la Ruta 193, Partido de San Andrés de Giles, mientras que los restos de Luis Lorenzo Garello fueron encontrados junto a los de otra persona, el 26 de agosto de 1976, en la localidad de Solís, del mismo partido. En ambos episodios, los cadáveres se encontraban totalmente calcinados, y fueron exhumados del Cementerio Norte de San Andrés de Giles, en diciembre de 2004, por intermedio del Equipo Argentino de Antropología Forense.

En los seis casos que hoy informa el Tribunal, los estudios genéticos realizados por los laboratorios “The Bode Technology Group Inc.” (E.E.U.U.) y L.I.D.M.O. de la ciudad de Córdoba, complementaron los informes antropológicos y resultaron concluyentes para efectuar las referidas identificaciones.

Por último, el Tribunal también dispuso la extracción de testimonios, para su remisión a los Juzgados Federales nro. 2 de San Martín y nro. 3 de la Capital Federal, donde tramitan las causas nro. 4012 “Riveros, Santiago Omar y otros…” y nro. 14.216/03 “Suárez Mason, Carlos G. y otros s/homicidio…”, por tratarse de ilícitos cometidos en la denominada Zona IV, con asiento en Campo de Mayo, Provincia de Buenos Aires, y en la jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército de esta ciudad.

Buenos Aires, 7 de noviembre de 2012.

martes, 25 de septiembre de 2012

Velan restos de José Maldonado encontrados en Arsenal


Los restos de José Luis Maldonado,encontrados en una de las fosas del batallón del ex Arsenal y recientemente identificados por el EAFF, arribarán hoy a Tucumán, traídos por su hermano. Homenaje en facultad de Bioquímica.

A las 13 se le hará un homenaje en la facultad de Bioquímica, Ayacucho 491, de la que José Luis Maldonado, cuyos restos se encontraron en ex Arsenal y fueron identificados recientemente, era alumno. Luego serán trasladados a una hasta una sala velatoria en avenida Colón 700, para velarlo hasta el miércoles a las 10.

La familia puede despedirlo 36 años después
JOSE LUIS MALDONADO - L.E. 5.521.896, nació en Tucumán el 23 de agosto de 1948 y desaparecido el 1 de setiembre de 1976 en la provincia de Buenos Aires según consta en legajo CONADEP de la SDH Nº 2254.
En la Secretaría de Derechos Humanos del Juzgado Federal N° 1 no consta la iniciación de investigación penal vinculada a los hechos que habrían perjudicado a Maldonado, no obstante se encuentra mencionado en algunos testimonios de sobrevivientes del CCD que habría funcionó en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, y es nombrado entre las personas que allí fallecieron, cosa probada en el expediente 745/87. 


Baldosas para la memoria


Esta tarde a partir de las 17,30, en Santa Elena 2303 (calles 6 y 13 ), del barrio Santa Lucía se colocarán baldosas en homenaje a los desaparecidos en la denominada a”masacre del 24 y 25 de septiembre de 1976”, cuando fueron secuestrados o asesinados jóvenes militantes políticos.
La colocación de baldosas se hará en la casa donde vivieron Ana María Fernández Arcieri, de 40 años de edad, y su marido, Héctor Domingo Raúl Gamboa, quien tenía por entonces 38 años.
Gemma era docente del nivel secundario y de la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Héctor era comerciante y militaba en la organización peronista Montoneros.
Ambos fueron secuestrados de la casa del barrio Santa Lucía en la madrugada del 24 de septiembre de 1976; sus restos fueron encontrados el 2 de octubre en el paraje El Gallinato. La misma madrugada del 24 de septiembre de 1976 fue secuestrada otra docente de la UNSa, Silvia Benjamina Aramayo, quien permanece desaparecida. Y en las primeras horas de la madrugada del día siguiente un grupo de tareas integrado por miembros de la Policía provincial tomó por asalto la casa de la familia Cobos y, tras golpearlo, mató al estudiante secundario Martín Miguel Cobos.
Pasadas las 4 de la mañana del mismo 25 otro grupo de tareas secuestró al estudiante de Economía Carlos Estanislao Figueroa Rojas, quien está desaparecido. Todos estos hechos, cometidos hace 36 años, están siendo juzgados recién en este momento por el Tribunal Oral en lo Federal de Salta.

Por Elena Corvalan

lunes, 24 de septiembre de 2012

El adiós a una Madre

La escritora y luchadora por los derechos humanos Susana Dillon falleció el sábado a los 87 años en la ciudad cordobesa de Río Cuarto. Dillon, que integró y fue referente riocuartense de las Madres de Plaza de Mayo, estaba internada en el Sanatorio Privado de esa ciudad del sur cordobés por una cirugía de la cual no se pudo recuperar. La escritora se comprometió con la búsqueda de su hija Rita Ales, desaparecida durante la última dictadura, al igual que su yerno Gerardo Espíndola. Sus restos eran velados ayer en el Concejo Deliberante de Río Cuarto.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Homenaje a los desaparecidos de la Escuela de Comercio, nro. 32


Homenaje a la "división perdida", 31 estudiantes de la Escuela de Banfield

Escuela de Banfield homenajea a su "División perdida". 31 estudiantes que desdaparecieron durante la dictadura.
 
 La Escuela Normal Antonio Mentruyt (ENAM) de Banfield, partido de Lomas de Zamora, rendirá homenaje el jueves próximo a "La División Perdida", o sea a sus 31 alumnos y egresados que fueron desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado durante la dictadura, de 1976 a 1980.
   Los organizadores informaron hoy que el acto está previsto pasado mañana, a las seis de la tarde, en la calle Manuel Castro 990, esquina Monteagudo, Banfield, también como parte de la conmemoración del centenario de la escuela, creada en 1912, la más antigua del conurbano bonaerense en la rama de magisterio.
   Un grupo de ex alumnos del colegio y estudiantes descubrirán placas y baldosas hechas por ellos mismos para recordar a sus compañeros de aulas, con el lema "Por las huellas de los que nunca desaparecerán mientras construyamos con sus sueños".

   "La División Perdida" de ENAM está conformada por los maestros y bachilleres desaparecidos Guillermo Savloff, Evangelina Emilia Carreira, Beatriz Mariana Quiroga, Guillermo Tamburini, Eduardo Miguel Streger, Osvaldo Plaul, Máximo Wettengel, Juan María Castro, José Pablo Ventura, y Miguel Ángel Butron.

   También figuran Alicia Chihee, Alicia Dora Cerrota, Cristina Prosperi, Raúl Ceci, Hugo Oscar Rizzo, Norma Inés Cerrota, Susana Papic, Patricia Ronco, Sergio Cotter, Silvia Streger, Claudia Istueta, Julio Cesar Montoto, Mario Geffner, Beatriz Le Fur, Mabel Fernández Ochipinti, Víctor Galuz, Leonel Eduardo Saubiette, y Germán Gavio.

   En 1977, los alumnos y miembros del Centro de Estudiantes, Margarita Ercole, Rubén Gerenschtein, Mónica Tressaco -hija del entonces bufetero de la escuela- fueron secuestrados cuando cursaban el 5º año del bachillerato y siguen desaparecidos.

   En el Juicio por la Verdad, realizado en 1998 en La Plata, una testigo y sobreviviente del centro clandestino de detención "La Cacha" aseguró haber visto a los tres adolescentes, de 16 y 17 años, en ese campo de torturas y exterminio, ubicado a las afueras de la capital provincial.
   Y, además, reveló que Ercole, Gerenschtein, y Tressaco  presuntamente habrían sido denunciados a las fuerzas represivas por el entonces director de ENAM, Luis Héctor Bucci, quién supuestamente habría entregado los legajos de ellos y varios ex alumnos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

"Pica", el pibe de la JP

Identificaron a un desaparecido nacido en Rosario.

Fue secuestrado por un grupo del Ejército el 4 de enero de 1977 cerca de la UNL, en Santa Fe. Una investigación de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y la sangre de sus hermanos y el análisis genético confirmaron su identidad.

 Por Juan Carlos Tizziani

Desde Santa Fe

La justicia federal le devolvió el nombre al último de los desaparecidos de la dictadura enterrado como NN en el cementerio de Santa Fe. Tuvieron que pasar 35 años. Es Héctor Marcelo Acoroni. "Pica", como lo llamaban. Un militante de la Juventud Peronista de Rosario, que cayó el 4 de enero de 1977, apenas cumplido los 21, ante un grupo de tareas del Ejército y la Policía, a pocas cuadras de la Universidad del Litoral (UNL). Una investigación de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia aportó datos clave de fondos documentales, fotos y hasta huellas dactilares, pero fue la sangre de sus hermanos y el análisis genético la que confirmó la identidad. "El Pica era un tipazo, muy carismático y comprometido con la militancia", lo recordó ayer uno de sus compañeros del Colegio Superior de Comercio de Rosario, donde pasó de la UES a la JP.

Era el último de los NN en el Panteón de la Memoria, en el cementerio de Santa Fe. Los restos ya habían sido exhumados en 1984, por el entonces secretario del Juzgado Federal de Santa Fe, Víctor Brusa. Pero quedaron en el olvido en un nicho, junto con otros siete NN. Recién en 1998, y por iniciativa de la ex fiscal Griselda Tessio, la justicia avanzó en la identificación de once NN. Faltaba uno. Y la semana pasada, el juez federal Reinaldo Rodríguez concluyó la pesquisa. "Por las pruebas colectadas en este sumario, principalmente los exámenes genéticos, se ha logrado establecer que los restos que se encuentran en el Panteón de la Memoria corresponden a Héctor Marcelo Acoroni, nacido en la ciudad de Rosario, el 22 de noviembre de 1955. Su muerte se produjo el 4 de enero de 1977, en Santa Fe, donde se encontró su cuerpo en San Jerónimo y Pasaje Larramendi", señaló el juez.

No dice quiénes participaron en el operativo. Pero en el expediente hay pruebas suficientes: era un grupo de tareas integrado por el Destacamento de Inteligencia Militar 122 del Ejército y efectivos del Departamento Informaciones de la Policía santafesina (el D2), en una zona liberada por el Comando Radioeléctrico.

La causa se aceleró el 3 de mayo, cuando la Secretaría de Derechos Humanos aportó un informe sobre la trama de la caída del 4 de enero de 1977, alrededor de las 20, en cercanías de la Universidad Nacional del Litoral. El cuerpo de un joven acribillado apareció en San Jerónimo y Larramendi.

El 21 de agosto declaró ante la justicia Mario Augusto Acoroni, quien confirmó que su hermano se había trasladado a Santa Fe, en octubre de 1976. "La última noticia la tuvimos antes de la Navidad de 1976, cuando recibimos un telegrama que nos decía que iría a Rosario para fin de año. Eso no sucedió", dijo Mario. Le mostraron cuatro fotos del cuerpo encontrado en 1977 aportadas por la Secretaria de Derechos Humanos. Las imágenes son desgarradoras. "Es posible que sea mi hermano", dijo. Y lo describió: "Al momento de su desaparición tenía 21 años recién cumplido, cabello y ojos castaños, cutis blanco, 1.74 de estatura, delgado". El 29 de agosto, el juez Rodríguez ordenó los exámenes genéticos.

Unos días después, la Secretaría de Derechos Humanos remitió al juez un nuevo informe, pero ahora con otra prueba clave: las huellas dactilares de un NN que rescató del Gabinete de Identificaciones de la Unidad Regional I y las comparó con las de "Pica" Acoroni. Eran idénticas.

El 7 de setiembre, el juez Rodríguez realizó la última prueba: el análisis genético realizado por el Equipo de Antropología Forense que permitió establecer "la relación biológica" entre Acoroni y sus hermanos. "En consecuencia, en base a los resultados del estudio documental, antropológico y genético se concluye que los restos estudiados corresponden a Héctor Marcelo Acoroni", concluyó el magistrado.

El legajo de la Conadep dice que "Pica" desapareció el 23 de noviembre de 1976. "No supimos quién suministró esa información. Quizás fue algún compañero", dijo su familia. Ahora, sus hermanos, ya saben que cayó el 4 de enero de 1977 y el crimen sigue impune.

martes, 11 de septiembre de 2012

Homenaje a los desaparecidos del Mariano Acosta

UN DIA DE MEMORIA, AFECTO Y AMOR"

Durante el encuentro, del que participaron el ministro de Educación, Alberto Sileoni, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, el dirigente Hugo Yasky, docentes y alumnos, se leyó un texto de Julio Cortázar, egresado de la escuela, quien durante la dictadura sostuvo que "hay que seguir considerando como vivos a los que acaso ya no lo están pero que tenemos la obligación de reclamar, uno por uno, hasta que la respuesta muestre finalmente la verdad que hoy se pretende escamotear".

Luego de que los familiares de los cinco exalumnos desaparecidos del instituto recibieran los respectivos diplomas de "maestro normal", Abal Medina, sostuvo que "las vidas de estas cinco personas son un ejemplo de compromiso, de ética y de amor", criticó la implementación del 0800-Buchón en la Ciudad de Buenos Aires al afirmar que quienes le temen al debate "le tienen miedo al futuro", y denunció que el gobierno porteño "tiene una mirada triste y pequeña de la educación pública".

Por su parte, el ministro de Educación ratificó que desde el gobierno nacional se garantiza "una educación donde circulen las ideas", y agregó que "estos actos sirven para ratificar el valor de la participación política que tanto se discute", y recordó que "en las escuelas de la dictadura, cuando desaparecía algún alumno o docente, se lo tachaba de los registros con un línea roja y nadie preguntaba".

El secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, a su turno, calificó la jornada como un día de "memoria, de afecto y amor, un aporte a la reconstrucción de la historia y a la construcción de un relato por una América libre y una Patria para todos". "Estamos pensando en aquellos sueños que quizá no se cumplieron, pero que nos mantienen en ese rumbo, del que nos sentimos plenamente orgullosos", agregó.

El secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos, Hugo Yasky, destacó que el homenaje a los alumnos desparecidos sirve para "recordar a todos los maestros que lucharon por la democracia", y recordó que quien fuera el secretario general de CTERA, Isauro Arancibia, fue asesinado el mismo día del golpe militar de 1976. Fustigó a quienes se oponen a la discusión política en las escuelas y sostuvo que "existe un hilo conductor entre los que prohíben a El Eternauta y los que lo hicieron desaparecer a Héctor Oesterheld.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Homenaje a ocho militantes del PST

Acto a 37 años de la masacre de La Plata

A 37 años de la masacre de La Plata, cuando fueron fusilados ocho militantes del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), se realizó ayer un homenaje en la sede de ATE en La Plata en el que hablaron Alejandro Bodart, diputado porteño y dirigente del MST en Proyecto Sur, y Marta Jáuregui, familiar de víctimas de la Triple A. El acto fue convocado y tuvo la adhesión de numerosos colectivos de familiares, políticos, sindicales y estudiantiles.

El 4 de septiembre de 1975 cinco militantes del PST iban en un Citroën a volantear y llevar un fondo de huelga en solidaridad con los obreros de Petroquímica Sudamericana (Hilandería Olmos, hoy Mafissa), que habían ocupado la planta. Fueron secuestrados y aparecieron acribillados a balazos en la madrugada del 5. Tres de sus compañeros que denunciaron el hecho fueron secuestrados en pleno centro de La Plata y pocas horas después los encontraron fusilados. Eran Adriana Zaldúa, Roberto “Laucha” Loscertales, Lidia Agostini, Carlos “Dicky” Povedano, Oscar Lucatti, Hugo Frigerio, Ana María Guzner Lorenzo y Patricia Claverie.

“Es una masacre impune, nunca se abrió una causa ni se juzgó a nadie de esa patota de la Triple A que los secuestró y fusiló porque no sobrevivió ninguno, pero antes habían estado detenidos en una comisaría, hay elementos para investigar los hechos”, dijo Carlos “Titín” Moreira, ex militante del PST y actual del PTS. “Fue un crimen del gobierno de Isabel con la derecha peronista, estaban Antonio Cafiero y Carlos Ruckauf de ministros, y en la provincia se había ido Oscar Bidegain y tampoco estaba Victorio Calabró, era tierra de nadie para nosotros fue el golpe más duro que recibimos en democracia”, recordó, y mencionó que el PST tuvo 16 desaparecidos en ese período y un centenar durante la dictadura.

En tanto, el MST de La Plata afirmó que “son importantes los homenajes, pero también es fundamental investigar y castigar a los culpables, y en ese sentido este gobierno y los anteriores han querido instalar que la represión comienza con el golpe militar del ’76, dejando en el olvido la antesala de ese infierno que fueron las bandas fascistas como la Triple A, la CNU y otros grupos de ultraderecha que durante el gobierno del PJ se llevaron a más de dos mil compañeros, por eso pretendemos una memoria entera y buscaremos el juicio y castigo a los asesinos y sus cómplices”.

martes, 21 de agosto de 2012

Un obstinado ejercicio de memoria

A 36 AÑOS DE TU SECUESTRO Y DESAPARICION UN OBSTINADO EJERCICIO DE MEMORIA JULIO ROLANDO ALVAREZ GARCIA PAMPERO                              

Un día como hoy, 21 de agosto de 1976, te secuestraron y te hicieron desaparecer un grupo de tareas  al mando del ex teniente Braga, del Servicio de Inteligencia del Ejército.

A 36 años de tu ausencia queremos que sepas que, no  pudieron arrancarte de nuestras vidas, las semillas que dejaste están dando sus frutos.

Hoy más que nunca estas presente en cada audiencia del tribunal que está juzgando tu desaparición física. Hoy  gracias a tu ejemplo que ilumino nuestra lucha por verdad, memoria y justicia, sentamos  en el banquillo de los acusados al represor que quiso adueñarse de tu vida, de tus sueños, de tus  ideales, de tu  lucha por un país mejor libre y solidario.

 Te queremos y extrañamos y  te pedimos que nos des fuerzas  para levantar altas las banderas de lucha con la esperanza de una sentencia histórica: prisión perpetua, común y efectiva.

Tú esposa Inés, tus hijas Mariana, María Cecilia Eva, María Alejandra Alvarez García y tu nieto Santiago.

                                            San Salvador de Jujuy, 21 de agosto de 2012.

lunes, 20 de agosto de 2012

En lo que va del año identificaron a 35 desaparecidos


La semana pasada fueron determinadas las identidades de los restos de Gregorio Marcelo Sember y Mirta Carmen Panzani, quien estaba embarazada. En la lista, varios casos vinculados con La Plata.

Ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, donde fueron hallados los restos el ex senador tucumano peronista Damián Márquez
Diagonalesweb@gmail.com

Con la identificación de los restos de los desaparecidos Mirta Carmen Panzani y Gregorio Marcelo Sember son 35 las identificaciones logradas en lo que va del año. Entre ellos están los platenses Ana Teresa Diego, Félix Escobar, Olga Noemí Casado, Marcos Miguens y Néstor Zuppa.

Los restos de Sember, desaparecido el 30 de mayo de 1976, fueron hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el Cementerio de Avellaneda hace años, pero, aunque tenían la hipótesis de que podían corresponder a él, los datos del ADN no fueron concluyentes hasta la semana.

En tanto, los restos Panzani, embarazada de siete meses y asesinada el 13 de enero de 1977 en un operativo militar en su domicilio de Munro, fueron encontrados como NN en el Cementerio Municipal de Olivos.

Todos los hallazgos. La lista este año arrancó en febrero, cuando se identificaron los restos de María Teresa Vidal Valls, desaparecida en agosto de 1976, que se encontraban enterrados como NN en el cementerio municipal "La Piedad".

También se identificaron restos de Juan Carlos Rosale y Adrián Enrique Accescimbeni, exhumados en el Cementerio Municipal de Magdalena.

En marzo, los restos el ex senador tucumano peronista Damián Márquez fueron encontrados en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga.

Márquez, quien presidió la Cámara de Senadores y también fue secretario general de la CGT local, fue secuestrado la noche del 13 de enero de 1977.

Junto a los restos de Márquez también se identificaron los de Pedro Guillermo Corroto Barraza y José Máximo Tapia.

En tanto, también en Tucumán, pero en el Pozo de Vargas, fueron identificados los restos de Julia Leonor Fernández, desaparecida el 17 de febrero de 1976.

También en marzo, en Jujuy, el EAAF identificó a Rubén Yáñez Velarde, cuyos restos habían sido exhumados del cementerio de la localidad de Yala, camino a la Quebrada de Humahuaca.
También fueron identificados los restos de Nilda Zelarayán.

En tanto, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal formalizó la identificación de Modesto Oreste Caballero, secuestrado el 21 de enero de 1977 en la localidad de Lomas de Zamora y sus restos fueron recuperados del Cementerio Municipal de Avellaneda.

La otra persona identificada fue Marcos Miguens, secuestrado el 20 de diciembre de 1976 en La Plata y sus restos fueron exhumados en 2006 del Cementerio Municipal de Villegas, Isidro Casanova.

En abril, fueron identificados los restos de Ana Teresa Diego, estudiante de Astronomía de la Universidad Nacional de La Plata desaparecida el 25 de septiembre de 1976 en el bosque platense.

En diciembre del año pasado, el Comité de Denominación de Cuerpos Menores del Sistema Solar de la Unión Astronómica Internacional, denominó “Anadiego” a un asteroide en su homenaje.
Junto con los restos de Diego se identificaron los de Carlos López, Josefina Elvira Thompson y Marta Edit Veiga.

En tanto, se identificaron los restos de Félix Escobar, desaparecido el 22 de diciembre de 1976 y cuyos restos fueron hallados en una fosa común en el cementerio de La Plata.

Durante abril, también se identificaron los restos de cinco víctimas de la represión enterrados como NN en cementerios municipales de San Martín, Boulogne, Escobar y Villegas.

Los identificados fueron Néstor Zuppa, Lidia del Carmen Soto, Patricia Dillon, José Tomanelli y Carlos Jorge Williams.

Asimismo, en mayo, la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata identificó a Olga Noemí Casado y Félix Escobar, identificados por el EAAF entre los restos exhumados en el Cementerio Municipal de La Plata.

También en mayo se identificaron los restos del padre de Victoria Montenegro, una caso emblemático del robo de bebés en la dictadura.
Se trata de Roque Orlando Montenegro, desaparecido entre el 10 y el 13 de febrero de 1976, junto a su mujer Hilda Ramona Torres y su hija Victoria de tan solo trece días, restituida el 5 de julio de 2000.

En tanto, a fines de mayo, se identificaron los restos de tres desaparecidos: Jorge Leonardo Elischer, Edilberto Chamorro Vera y Raúl Eduardo Manrique.

En tanto, el EAAF identificó los restos de Carlos López Brest quien fue secuestrado el 2 de abril de 1977 en su casa de Berazategui.

El 12 de julio la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal formalizó la identificación de los restos de: María Celina Blanca Martelli, Carlos Alberto Waitz y Silvia De Raffaelli.

El pasado 19 de julio se conoció que el EAAF logró identificar los restos de Isabel Carlucci de Fina, quien estaba embarazada al momento de su secuestro y cuyo hijo es buscado por las Abuelas de Plaza de Mayo.

En tanto, a principios de agosto se identificaron los restos del diplomático cubano Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, desaparecido el 9 de agosto de 1976.

Los restos de Galeña Hernández fueron encontrados el 11 de junio pasado cuando un grupo de chicos encontró, en un predio ubicado frente al aeródromo de San Fernando, un barril de metal oxidado que estaba roto y en el que vieron huesos y llamaron al 911.

Aniversario de la Masacre de Fátima

El 19 de Agosto de 1976 un grupo militar se instaló en un control caminero sobre la ruta 8, mientras aviones sobrevolaban el área, y se veían los tristemente famosos « Ford Falcon» recorriendo la zona. Poco después de las cuatro de la madrugada del día siguiente, una gran explosión despertó a todo Fátima. Poco antes habían llegado al lugar del estruendo
o una camioneta y un furgón.

Los obreros de un horno de ladrillos cercano se encontraron con restos humanos esparcidos en un radio de cien metros. Casi inmediatamente fue cercada la zona por soldados que impedían el paso y a los reporteros gráficos se les secuestraron las fotos tomadas. Los soldados y el personal civil recogieron pedazos de los cuerpos dinamitados y los cargaron en un camión de la Municipalidad de Pilar.
Según el parte policial, las víctimas eran treinta personas -diez mujeres y veinte hombres- la mayoría jóvenes, incluso algunos adolescentes. Sólo cinco pudieron ser identificados en ese momento. Los cuerpos de las víctimas no identificadas fueron enterrados como NN en el Cementerio de Presidente Derqui, de donde fueron exhumados años más tarde para su identificación.

En 1985, en el marco del Juicio a las Juntas, el equipo argentino de Antropología Forense exhumó los 25 cuerpos sin identificar, pero poco después la sanción de la ley de obediencia debida archivó el expediente y detuvo los procesos iniciados.
En 1998, una presentación judicial de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Plata permitió el inicio de los llamados “Juicios de la Verdad”, que si bien por la vigencia de las leyes de punto final y obediencia debida no permitían juzgar a los responsables de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, al menos permitieron seguir conociendo lo ocurrido con las víctimas. Fue entonces que comenzaron a realizarse las correspondientes pruebas de ADN de los cuerpos de Fátima.
Al día de hoy se sabe que 30 personas que estaban detenidas ilegalmente en la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal -conocida como Coordinación- fueron trasladadas el 19 de agosto de 1976 hasta el kilómetro 62 de la ruta 8, en Fátima. Allí se les disparó con un arma de fuego en la cabeza y luego se hizo detonar un artefacto explosivo que esparció los cadáveres en un radio de treinta metros.

Eran veinte hombres y diez mujeres con las manos atadas y los ojos vendados.


Gracias al extraordinario trabajo del Equipo de Antropología Forense que con cada reconocimiento de identidad de alguno de nuestros compañeros logran rescatar verdades a la impunidad a la que nos quisieron someter. Ya hemos recuperado la identidad de 20 de los 30 compañeros y abrigamos la esperanza de encontrar en un futuro no muy lejano la identidad de los compañeros que aún faltan.

Siguen con nosotros:

• Inés Nocetti
• Ramón Lorenzo Vélez
• Ángel Osvaldo Leiva
• Alberto Evaristo Comas
• Conrado Alsogaray
• Jorge Daniel Argente
• Carlos Raúl Pargas
• Ricardo José Herrera
• José Daniel Bronzel
• Susana Pedrini de Bronzel
• Carmen María Carnaghi
• Haydeé Cirullo de Carnaghi
• Norma Susana Fontini
• Selma Julia Ocampo
• Horacio García Gastelú
• Juan Carlos Vera
• Roberto Héctor Olivestre
• Enrique Jorge Aggio
• María Rosa Lincon
• Cecilia Podolsky de Bronzel


30.000 compañeros Detenidos – Desaparecidos Presentes.

No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.

Juicio y castigo a todos los culpables


Selma Julia Ocampo
Peronista, había sido despedida de la Fábrica Ford por su actividad sindical. Tenía 37 años al momento de su desaparición en la noche del 11 de agosto de 1976. La fueron a buscar a su domicilio de La Lucila, provincia de Buenos Aires. Cuando la “patota militar” de civil se metió en el edificio, otro consorcista, el Capitán de Navío Eduardo Samuel Andrew pidió la intervención de la policía. Esta al llegar cercó a los atacantes, quienes se identificaron como personal militar y pidieron zona liberada. La policía se fue y estos malparidos se llevaron a Selma y a una compañera que estaba en esos momentos con ella: Inés Nocetti. Ninguna de ellas dos reapareció con vida. También se llevaron todo lo que encontraron, hasta las bombitas de luz, según el testimonio del padre de la dueña de casa, Adolfo Ocampo

Inés Nocetti
Empleada en un estudio jurídico, 31 años, militante montonera.

Ramón Lorenzo Vélez
Con 34 años de edad, fue secuestrado el 15 de julio de 1976 en su domicilio. Miembro de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Había trabajado en la fábrica Bendix organizando a sus compañeros, hasta noviembre de 1975, cuando debió dejar su puesto de trabajo debido a un accidente que le llevó dos dedos de su mano izquierda. Asesinado en la masacre de Fátima, su cuerpo apareció luego en una fosa común

Alberto Evaristo Comas
“Cholo”. Era profesor de piano y trabajaba en una fábrica de vibromasajeadores. Según su padre, “Alberto colaboró mucho con el Partido Peronista, vendiendo incluso el piano, sin interés de ninguna especie, y nunca tuvo ningún cargo ni puesto político”. Militante de Juventud Trabajadora Peronista (JTP), anteriormente había pasado por el Peronismo de Base (PB). Estaba afiliado a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Secuestrado el 29 de julio de 1976 a la edad de 31 años por la Policía Federal en el barrio de Villa Devoto y llevado al campo de concentración clandestino que funcionaba en la propia Superintendencia de Seguridad Federal (Moreno 1417, Capital). Hay un relato de lo sucedido: “La amiga de mi papá que estuvo durante el secuestro me contó que llegaron a la madrugada, que eran muchos y que rodearon toda la manzana. Tocaron el timbre del edificio de departamentos donde vivían y aunque ella no atendió lograron subir. Apagaron todas las luces del departamento y mi padre se tiró al piso. Vió que abrían las puertas del ascensor y que empezaron a bajar muchas personas. También subían por la esclaera. Cuando entraron dijeron ‘Cuerpo a tierra que estos es una guerra’. Se presentaron como Policía Federal y fue una situación muy violenta, agresiva, porque entraron en las habitaciones de los chicos de ella que estaban durmiendo. Les pusieron las armas en la cabeza, se asustaron mucho. Se pusieron a llorar. Se quedaron un buen rato ahí. Después lo encapucharon, lo esposaron y se lo llevaron. Hay una declaración de vecinos que vieron que los metieron a golpes y patadas en un Ford Falcon”. Alberto Evaristo Comas, fue asesinado el 20 de agosto de 1976 en la masacre de Fátima, partido de Pilar, Provincia de Buenos Aires por la Policía Federal. Sus restos fueron exhumados el 26 de septiembre de 1983.

Conrado Oscar Alzogaray
Militante de Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en la fábrica Bendix. Secuestrado el 15 de julio de 1976 a la edad de 39 años. A los 11 años había perdido una pierna en un accidente de tránsito. Su cadáver enterrado clandestino por las FF.AA. fue reconocido con posterioridad. Juan Carlos Imbessi, ex agente de Inteligencia del Ejército, declaró que Alzogaray y otros dos secuestrados el mismo día (Angel Osvaldo Veiga y Rafael Buisson) habían sido denunciados por el gerente de Bendix a la comisaría de Pacheco como personas “que hacían subversión dentro de la fábrica”. A Veiga lo mataron también y a Buisson lo largaron cuatro días más tarde

José Daniel Bronzel
Nacido en Buenos Aires, el 22 de marzo de 1947. Ex alumno del Colegio Nacional Buenos Aires (promoción 65). Era un hombre tranquilo, noble, luchador, talentoso en su profesión, buenazo y callado, pero que cuando algo no estaba bien, él se involucraba para solucionarlo. Arquitecto. Docente en la Facultad de Arquitectura de la UBA. Con 29 años de edad fue secuestrado de su domicilio sito en calle Grecia 4474, piso 7 dto C, del barrio de Nuñez junto a su esposa Susana Elena Pedrini. Fue el 27 de julio de 1976. Ambos militaban el peronismo montonero. Torturados, fueron sacados de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal y dinamitados en lo que se llamó “La Masacre de Fátima”, localidad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, el 20 de agosto de ese mismo año. Ambos cuerpos, también fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y están enterrados en el cementerio de la Chacarita. Cabe acotar, que la madre de José Daniel, Cecilia Podolsky, también fue secuestrada y asesinada en las mismas circunstancias. En memoria de los tres ciudadanos asesinados por el Terrorismo de Estado, se levantan tres placas con sus nombres en Chile y Piedras, barrio de Montserrat.

Susana Elena Pedrini
Nació el 28 de julio de 1947 en Buenos Aires. Arquitecta. Docente en la Facultad de Arquitectura de la UBA. Con 29 años de edad fue secuestrada de su domicilio sito en calle Grecia 4474, piso 7 dto C, del barrio de Nuñez junto a su marido José Daniel Bronzel. Fue el 27 de julio de 1976. Ambos estaban relacionados con el peronismo montonero. Torturados, fueron sacados de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal y dinamitados en lo que se llamó “La Masacre de Fátima”, localidad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, el 20 de agosto de ese mismo año. Ambos cuerpos, también fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y están enterrados en el cementerio de la Chacarita. Susana (embarazada de dos meses) y su marido esperaban un bebé que fue asesinado por los policías en el vientre de su madre.

Rosa Haydée Cirullo

Rosa Haydée Cirullo de Carnaghi nació en 1923. “La Tía Tota” como se la conocía en el ambiente de la Resistencia Peronista era muy allegada al accionar de Dardo Cabo. Integró el Consejo Superior Peronista y fue diputada. Se negó a irse de la Argentina pese a las reiteradas amenazas de la Triple A. El 4 de agosto de 1976 fue secuestrada en su domicilio de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, junto a su hija Carmen María que se negó a separarse de ella. Ambas fueron vistas en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y luego en Coordinación Federal donde fueron asesinadas el 30 de agosto y sus cuerpos dinamitados en Fátima –Partido de Pilar, provincia de Buenos Aires- junto a otros 17 militantes políticos. Una plazoleta con su nombre puede verse hoy en día en calle Alberti, vereda par, entre Cochabamba y la bajada de la Autopista 25 de Mayo.

Carmen María Carnaghi
Hija de Héctor Juan Carnaghi y de Haydée Cirullo. Peronista como sus padres. Secuestrada-desaparecida a la edad de 26 años, junto a su mamá, el 4 de agosto de 1976. Sus restos aparecieron diseminados luego de una explosión activada por miembros de la Policía Federal, en lo que se denominó la “Masacre de Fátima” ocurrida en la Localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires, el 20 de agosto del mismo año.

Jorge Daniel Argente
“Biafra”. Nació el 26 de septiembre de 1955. Sus padres trabajaban en la fábrica Moltrasio; su mamá era una peronista convencida. La primaria la hizo en el colegio “Gran Mariscal del Perú Ramón Castilla”. Vivía en Colegiales. Chico rebelde y pícaro, tenía una facilidad asombrosa, para meterse en líos. No terminó su secundario. Era fana del fútbol en general y de San Lorenzo en particular. Sus amigos de aquella época lo recuerdan como versero y ganador con las chicas, como se diría, “con mucho asfalto encima” de tanto patear la calle. Al respecto, una compañera rememora: Venía los dos. El Negro Biafra y el Negro Rubén, todos los días a las seis de la tarde a mi facultad, bañaditos, vestiditos de jeans y chaqueta verde militar a que les presente las chicas de ‘filo’, yo me enojaba y estos dos se reían y siempre ganaban, porque eran simpatiquísimos”. Miembro de la Juventud Peronista (JP) desarrolló su militancia en la U.B. “Beto Simona” de su barrio; trascendiendo como un pibe solidario, leal, honesto y comprometido. En 1974 cuando las cosas se fueron pudriendo a pasos agigantados, lo meten preso en la comisaria 37, cuatro meses, por pintar en un paredón “Villar asesino, el pueblo no perdona. Montoneros”. Su último trabajo fue en una clínica como camillero (en el CEMIC). Secuestrado el 17 de julio de 1976 en el barrio de Colegiales y visto en el Centro Clandestino de Detención de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal. Su cuerpo fue dinamitado en la “Masacre de Fátima” el 20 de agosto del mismo año. Se supone que fue como represalia por la muerte, días antes, del general Actis. Tenía 20 años cuando lo despedazaron. “Los mataban, pero los estaban sembrando” dijo Hugo Argente (su hermano) el 20 de agosto de 2010, cuando al cumplirse 34 años de “La Masacre de Fátima”, familiares y amigos se reunieron en la Escuela Media Nº 9 de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, para recordar a las víctimas del Terrorismo de Estado.

Horacio Oscar García Gastelú
“Gallego”. Nació el 24 de abril de 1955. Su padre era un ingeniero de fama nacional e internacional. Estudió en el Colegio Nacional Buenos Aires, siendo un chico aplicado y estudioso. Allí militó en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) siendo uno de sus fundadores junto a su amigo “El Roña” Beckerman. Comenzó su carrera universitaria de Biología en tanto cultivaba la narrativa y poesía de una forma bellísima; al respecto, hay obra editada en un libro que reúne la prosa y poesía de jóvenes asesinados por la última dictadura cívico-militar que padecimos. Horacio, ayudaba desde la UES y la Juventud Peronista a alfabetizar en las villas de emergencia, mejorar las viviendas precarias de sus moradores, adoctrinar a la gente sobre sus derechos para enfrentar a los poderosos. Cuando la cosa se puso brava, sus padres, le ofrecieron sacarlo del país: se negó rotundamente. Cuando cumplía con su servicio militar obligatorio en la Armada (Base Baterías. Bahía Blanca), fue secuestrado el 7 de agosto de 1976 de su casa en Bánfield, donde vivía con su novia Ada Victoria Porta de quien estaba muy enamorado. Su cuerpo dinamitado apareció luego en lo que se conoció como la Masacre de Fátima (Pilar), ocurrida el 21 de agosto de ese mismo año, y efectuada por la Policía Federal. Dice su madre: “No puedo asumir la ausencia de Horacio, un hijo ejemplar que no merecía el final que le tocó. Su muerte no la podré superar nunca. Mi hijo, mientras vivió, nos hizo sentir orgullosos de ser sus padres, lo amamos y lo seguiremos amando por el resto de nuestras vidas”.

Carlos Raúl Pargas
Nació en Gualeguaycchú, provincia de Entre Ríos. Una vez finalizado su secundario en el Colegio Nacional se fue a estudiar primero a La Plata y luego a Capital Federal. Trabajaba en el Banco Nación sito en las calles Carlos Pellegrini y Paraguay. Fue detenido por personal policial en este lugar de trabajo, el 12 de julio de 1976 y conducido al CCD que funcionaba en la Superintendencia de Seguridad Federal (Coordinación Federal). Desde allí fue trasladado y asesinado en la Masacre de Fátima (Partido de Pilar) por su militancia en Montoneros, el 20 de agosto de 1977 a la edad de 28 años. Sus restos fueron recuperados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) e inhumados en el cementerio de Gualeguaychú en el año 2005. Era hermano de Rosa María Pargas.

José Ricardo Raúl Herrera
Secuestrado-desaparecido por el Ejército el 21 de julio de 1976. Un obituario de “Pagina 12” de fecha 27-7-99 lo recuerda en todo su esplendor: “Hemos abierto nuevamente nuestra U.B. Desde allí te hicimos nuestro homenaje, y ahora hay un lugar, donde tu nombre figura junto al de nuestros compañeros de militancia. Jamás olvidaremos tu sonrisa de compañero, tu humor inextinguible, la suerte de haberte tenido con nosotros”. Entre los firmantes está su compañera de entonces, Lita Artola, actual diputada nacional. Ambos militaban en Montoneros en Zona Norte, por el lado de Munro, en Malaver y Mitre. Herrera también militó en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) cuando trabajaba en Pinturas Colorín.. Sus restos fueron enterrados el 29 de diciembre de 2004 en el cementerio bonaerense de Boulogne, 28 años después de que la última dictadura militar lo hubiera asesinado y destrozado su cadáver en la “Masacre de Fátima”, ocurrida en Pilar, el 19 de agosto de 1976.

Enrique Jorge Aggio
Ex alumno del Colegio Nacional Buenos Aires (promoción 65). “El Negro” Aggio tenía 29 años y era militante montonero. Fue secuestrado-desaparecido el 31 de julio de 1976 al ser sacado del Hotel Almagro, sito en la Avenida Boedo 278, de esta Capital, a las 5 de la mañana por personal dependiente del Ejército Argentino. Se lo llevaron esposado y nunca más apareció con vida.

Roberto Héctor Olivestre
40 años. “Gitano”, “Perro”. “Chiche” para su familia. Hincha fanático de Lanús en nuestro fútbol. Creció en el barrio, fue un peronista con su compromiso militante intacto hasta último momento. Militante de JTP y delegado obrero metalúrgico en “Prati-Vázquez Iglesias” fabrica de acoplados de Lanús y luego en la comisión interna en la fábrica Royo, de Pompeya. Lo fueron a buscar el 30 de julio de 1976 a su casa y luego de torturarlo delante de su esposa e hijos se lo llevaron con rumbo desconocido. En abril de 2009, la familia de Olivestre recibió la noticia de la identificación de los restos óseos, de quien impunemente, había sido fusilado y dinamitado en la denominada “Masacre de Fátima” junto a otras 29 personas el 20 de agosto de 1976, a manos de la Policía Federal. La inhumación de sus restos tuvo lugar el sábado 29 de agosto de 2009 a las 14 hs. en un acto público desarrollado en el cementerio de Lanús. Allí alguien dijo: “Delegado de la Comisión Interna en formación (en Royo), el compañero seguirá en nuestra memoria como un hombre alegre, eterno amante de la vida, con capacidad para formar compañeros con su ejemplo, articular políticas, para seguir también formándose; él creía en la militancia, honraba la solidaridad, era la expresión cabal de la generación del ’70. Después de 33 años desaparecido, vuelve desde donde lo quisieron ocultar, desaparecer, con su nombre rescatado del olvido, para ser memoria viva. El compañero ha vuelto a su Lanús querido para cerrar su larga ausencia; fue salir del anonimato que es ser N.N.; es devolverle su identidad a pesar de la máquina del terrorismo de Estado”.

Ángel Oslvaldo Leiva
Fue secuestrado de su domicilio el 15 de julio de 1976 a la 1 de la madrugada aproximadamente delante de su esposa Yolanda Rosa Contreras de Leiva. Fue detenido por un grupo de personas que se identificaron como del “ejercito”, e ingresaron de forma violenta al domicilio. Angel era obrero en la fábrica Bendix al igual que su esposa. Fue uno de los cinco identificados inicialmente como una de las víctimas de la Masacre de Fátima. Con posterioridad la Sra. Yolanda supo que se encontraban secuestrados además de su esposo otros empleados de Bendix de apellidos: Alsogaray, Vélez, y los hermanos Gaetán.

Norma Susana Frontini
Al momento de su detención tenía 20 años, era soltera y de nacionalidad argentina.
Fue secuestrada de su propio domicilio en Loma Hermosa, el día 3 de Agosto de 1976.
Nº CONADEP: 1945, Decl. Nº: 2437.

Juan Carlos Vera
Desaparecidos el 3/8/76
Juan Carlos y Marta estaban casados. Los dos tenían 24 años cuando fueron desaparecidos. Marta era empleada y Juan Carlos técnico en hemoterapia. Es posible de que Marta estuviera embarazada. La pareja fue secuestrada de su domicilio en Capital. Fueron vistos por Lucas Orfano y Lila Jons en la Superintendencia de Seguridad Federal del Departamento Central de Policía, donde los detenidos eran torturados. Tenemos un dato de que fueron asesinados en la Masacre de Fátima el el 20-08-76 y que el cuerpo de Marta esté posiblemente enterrado como N.N. en el cementerio de Derqui.

María Rosa Lincon

María Rosa Lincon, DNI 13.103.870, CONADEP N° de Actor 8933 (*1) , N° interno 6413, al momento de su detención se encontraba domiciliada en Viamonte 2042, dpto. 15, Balvanera, Capital Federal. Fue secuestrada en Capital Federal (no se encontraron datos concretos del lugar de detención), el día 30 de Julio de 1976, contaba en ese entonces con 19 años de edad, era soltera y de nacionalidad argentina. Desde ese entonces y hasta el año 2010 nada se supo de ella. Hoy gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense podemos determinar que fue una de las víctimas de la denominada Masacre de Fátima ocurrida en el Partido de Pilar, localidad de Fátima el 30 de Agosto de 1976.

Cecilia "Chola" Podolsky de Bronzel
Era la mamá de José Daniel. Fue secuestrada junto a él y a Susana. Tenía 51 años de edad y era ama de casa.