miércoles, 17 de agosto de 2011

Una triste despedida

Las Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación manifestaron su dolor por la muerte de Virginia Ogando. Virginia tenía 38 años. A los tres, presenció cuando un grupo de tareas se llevó a sus padres, Jorge Oscar Ogando y Stella Maris Montesano, que estaba embarazada de ocho meses. Su abuela Delia Giovanola fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. 
Virginia buscó con todas sus fuerzas a su hermano Martín, que todavía está desaparecido. Lo hizo, entre muchas otras cosas, a través de una campaña de Banco Provincia, donde trabajaba y había trabajado su padre y una página web en la que publicaba cartas. “Quiero que sepas que, por sobre todas las cosas, yo fundamentalmente te estoy buscando a vos, para que nos reconozcamos por el peso de los genes y la fuerza de la sangre”, le escribió a su hermano. “Con profundo dolor despedimos a una militante, que se fue antes de tiempo”, expresó HIJOS. “Su muerte es también un crimen imputable a los genocidas”, señaló la Secretaría de Derechos Humanos. Virginia se suicidó en Mar del Plata. Sus restos serán velados en Casa Osacar, calle 56 entre 9 y 10, La Plata.