jueves, 24 de noviembre de 2011

Homenaje en el CNBA

Para siempre

 Por Werner Pertot

Franca Jarach, la abanderada que se fue después de que la echó la derecha peronista; Federico Martul, el militante de la UES que fue fusilado por la dictadura en Del Viso; Magdalena Gallardo, la alumna de 15 años que militaba en la Juventud Guevarista. Todos sus nombres volvieron al frente del Colegio Nacional de Buenos Aires, el secundario en el que estudiaron, que los vio empezar a militar y que ayer los recordó. El centro de estudiantes (Cenba), el colectivo Barrios x la Memoria y la Justicia de Almagro y las autoridades del secundario inauguraron frente a las puertas del Buenos Aires seis baldosas que llevan los nombres de 108 víctimas del terrorismo de Estado, alumnos y ex alumnos de ese secundario.

Las pancartas en blanco y negro con los rostros de los desaparecidos presidieron la pequeña multitud que se reunió frente al secundario, que tiene cuatro siglos de antigüedad. Entre ellos estaba el de Franca Jarach, que militaba en la UES en 1973 y fue echada en la avanzada de derecha de la Misión Ivanisevich dos años más tarde. Estaba completando su secundario en el Liceo 9 cuando fue secuestrada el 25 de junio de 1976. Hoy se sabe que estuvo en la ESMA y fue asesinada en uno de los vuelos de la muerte.

También se vio entre los nombres el de Federico Martul, otro militante de la UES a quien los represores también secuestraron. Lo vieron en El Vesubio, antes de que lo fusilaran en Del Viso junto con Gabriel Dunayevich y Leticia Akselman. Estaba, además, Malena Gallardo, la más chica de las desaparecidas. Cursaba tercer año cuando la secuestraron, junto a otro grupito de militantes guevaristas.

Sus nombres, sus rostros y su ausencia volvieron el acto que organizó el centro de estudiantes (Cenba) –que conduce la agrupación La Jauretche– con los militantes de Barrios por la Memoria de Almagro.

Hace un mes, estudiantes y vecinos se reunieron un sábado para hacer las baldosas. Ayer las colocaron justo frente a la puerta principal.

A los nombres que ya figuran en la placa que está en el Claustro Central del colegio, les sumaron dos nuevos de estudiantes: Daniel Moyano y Héctor Garrone. También agregaron al único docente desaparecido del Buenos Aires, Marcos Luque, cuya hermana Beatriz habló ayer en el acto. Ayer mismo se sumaron otros dos nombres, que más adelante serán agregados.

El acto arrancó con las palabras de una de las militantes de Barrios x la Memoria y luego siguió el actual rector Gustavo Zorzoli. “Cuando uno lee esta lista, rememora la Triple A, el genocidio, los vuelos de la muerte, las tumbas con NN”, dijo, para luego retomar la experiencia de las Madres de Plaza de Mayo: “El dolor se transformó en lucha activa. Gracias a esas Madres, a algunos jueces y a algunos estadistas hemos recuperado más de 100 nietos, la ESMA es un espacio para la memoria, se reabrieron cientos de juicios”, recordó.

Lo siguió la presidenta del Cenba, Irene Avila, quien hizo un contraste entre la generación de Miguel Cané y la historia de los 108, “una generación nacional y popular”. “Tenemos la impronta del ser el Colegio de la Patria, de Ciencias Morales, un colegio de elite que te da miedo cuando entrás, pero tenemos que empezar a ver a estos 108 compañeros que dejaron la vida por un modelo de país”, sostuvo. Por último, habló Felipe Venancio, primer vocal del Cenba por la agrupación “Orientación y Sentido”. “Una cosa es leer un libro y otra cosa es ver acá los 108 pancartas de personas desaparecidas”, reflexionó. Al final, leyeron los 108 nombres y dijeron “presentes” después de cada uno de ellos. Son 108. Tardaron en terminar. La lectura duró el tiempo que ocupa la memoria.