sábado, 11 de febrero de 2017

Arnold "Bochi" Etchebéhère: in memorian

Arnold, Bochi… acá estamos con dudas y certezas,  certeza  que cuando alguien se nos muere, se nos va de las manos y de los abrazos, paralelamente empieza a vivir dentro nuestro  protegido  y contenido entre recuerdos, imágenes…  Y ahora vos Bochi , saltás de lo cotidiano, del café, de las risas, de las charlas, de los sueños… para ser  poblador de nuestros  corazones,  y así te vamos a llevar entonces , juntando lo que  cada una y cada uno tenga, arrimándolo al fogón de tu presencia, hasta que un día cualquiera también nos volvamos recuerdo. 

Hasta ese día, tenemos un pacto que cumplir, enlazar las citas de las vidas para ir dejando en las manos y en los arrullos, a  los que quieran acercarse a los caminos nuestros,  que un amigo, un compañero, un padre,  ejerció el mejor y más pleno oficio: la solidaridad.

Comenzado el exilio argentino, cuidaste y sanaste a las nenas y a los nenes de los  desterrados, y desterradas, tanto como vos, y se aliviaron tus heridas con Raquel  y te desbordaba el orgullo persistente por Igor... Te vimos con ilusiones recuperadas con fuerza y esperanza, en aquellos tiempos primeros de la revolución sandinista, dónde te fuiste con Raquel, a curar enfermedades provocadas por las injusticias y los atropellos del maldito cáncer capitalista. 
Otro entusiasmo fue el CAUM, al que agrandaste, y la Patagonia siempre volvía la Patagonia a atraparte con sus vientos y con las huellas de Mika y de Hipólito Etchebéhère. Y contra el olvido interesado, aportaste a la memoria histórica rescatando todo lo que tenías de Mika, la tía tuya, la capitana del POUM.

No vamos a librarnos ni queremos, de la nostalgia que nos crece de vos, y por eso estarás en cada convocatoria para vencer a la derrota, porque nos hace falta , sos imprescindible.

Que la tierra te sea leve compañero.

(Raquel, Igor y amigxs y compañerxs)