domingo, 5 de agosto de 2012

Familia Repetto

La familia Repetto, ambos padres y las dos hijas, una a punto de casarse cuyo novio también se halla desaparecido, integran la lista de familias desaparecidas. Fueron secuestradas la madre y las dos hijas junto al novio de la hija mayor, Jorge Mosqueda, en Castelar, Provincia de Buenos Aires, el 3 de agosto de 1978.

María Del Carmen Repetto
“Chiquita”. Tenía 15 años y cursaba 2º año del secundario. Militó en la U.E.S. Hermana de Nelly Hebe Repetto; hija de Raúl Alberto Repetto y Nélida Leonor Garde. Todos secuestrados-desaparecidos. A ella le tocó el 3 de agosto de 1978. “Su familia funcionaba como una unidad, la imagen que tengo es que había un gran amor entre todos ellos y las chicas seguían el compromiso de militancia del padre y de esa madre: era un hogar típico de la Resistencia Peronista. Esa generación tuvo un compromiso con el país; no éramos solo chicos solidarios sino que teníamos un proyecto político”, recuerda con nostalgia una amiga de la familia, también militante en la U.E.S.

Nelly Hebe Repetto
Era egresada del Colegio Estados Unidos de América sito en San Martín, provincia de Buenos Aires. Militante de la U.E.S. Secuestrada a la edad de 18 años el 3 de agosto de 1978 en calle 17 Nº 162 en Villa Concepción, San Andres, provincia de Buenos Aires. Quien la conoció y mucho la sigue queriendo hasta el día de hoy es Eva Piwowarsky, también militante de la U.E.S. “Era una chica simpática, divertida, contestaría y muy comprometida. Fue delegada y líder de su división. Ella estaba enamoradísima de Koki y ya eran una pareja consolidada”. “Koki” era Jorge Teodoro Mosqueda también secuestrado-desaparecido. Sigue diciendo Eva: “Hoy quiero quedarme con esta imagen: su delantal blanco, su pollerita mini, linda desde el afecto, cabellos negros, alegre como un cascabel y feliz por estar militando. Hoy si pudiera le daría un abrazo”. Nelly Hebe Repetto, “desaparecida” al igual que su padre Raúl Alberto, su madre Nélida Leonor Garde de Repetto y su hermana María del Carmen Repetto.

Jorge Teodoro Mosqueda
“Koki”. Militante de la organización político-militar Montoneros. Novio de Hebe Nelly Repetto, una militante de UES (ver su registro). “Koki” fue secuestrado-desaparecido el 3 de agosto de 1978, en Castelar, provincia de Buenos Aires. Habla su hermana: “Cuando lo secuestran a su suegro –Raúl Alberto Repetto-, mi hermano y Nelly Repetto preparaban su casamiento y estaban repartiendo las invitaciones por el barrio. Yo quería llevarlo a Canadá, porque tenía miedo por su seguridad, pero él no quiso ‘No pasa nada, no pasa nada’ decía, y después del secuestro de su suegro menos, no quiso dejarla sóla a su novia. Él en definitiva eligió el amor”. Y el compromiso político hasta el final, agregaría yo

Raúl Alberto Repetto
Transportista-chofer. Casado, 48 años. Secuestrado-desaparecido en la vía pública el 5 de junio de 1978 en Villa Concepción, partido de San Andrés, provincia de Buenos Aires. Montonero. Integrante de la Columna Norte de provincia de Buenos Aires, también se llevaron para siempre a su mujer Nélida Leonor Garde de Repetto con 47 años de edad. La desgracia de la “desaparición forzada” alcanzó también en esa familia a sus hijas María del Carmen y Hebe; ésta última junto a su novio Jorge Teodoro Mosqueda. Sobre el “Gordo” Repetto su compañero de militancia, Carlos Bagualf Molina, afirma: “Era un tipo fuera de serie, solidario al mango y muy alegre. También solía ponerse cabrón pero enseguida se le pasaba. Tenía una sensibilidad especial para captar o darse cuenta de que era lo que necesitaban sus compañeros”. Y otro compañero que lo trató, Julio Aparicio, agrega: “Con el Gordo eramos vecinos del barrio y lo conozco desde siempre. Él era una persona solidaria y emocional, muy bravo de carácter y no tenía miedo a nada (…) Yo en los ’70 era apenas un pibe y militaba en la UES, cursaba el secundario en el Colegio ‘Eduardo Wilde’ de San Martín. Repetto me aconsejaba, me instruía y auditaba todo lo que hacía. ‘Vos te tenés que meter en el Centro de Estudiantes’ me dijo. Me presenté en una primera elección y gané mi división; al otro día fui a su casa con un amigo a contarle la buena nueva. Me dijo: ‘Bueno, ahora tenés que ganar el colegio’. Después cuando gané, nuevamente fui hasta su casa para decirle con orgullo: ‘Compañero Repetto, salí presidente del Centro’. Yo a él le tenía un gran respeto”.